Las Palmas de Gran Canaria (España).- El fiscal y la acusación particular mantuvieron hoy la petición de veinte años de prisión para el acusado de asesinar, en noviembre de 2007, a la dominicana Yuliza Pérez, en la isla española de Lanzarote.
La defensa de Antonio Ferreira Machado, el presunto asesino y padrastro de la joven, elevó la solicitud de pena de cinco a diez años y pidió que se calificaran los hechos como homicidio.
Yuliza Pérez, de 18 años, desapareció de su casa el 8 de noviembre de 2007 y su cadáver fue encontrado cinco días después en un vertedero.
La acusación solicita al tribunal que Ferreira Machado sea condenado por asesinato, y por eso pide una pena de 20 años, al entender que "sabía lo que hacía" cuando mató a la joven.
Tanto la fiscalía como la acusación particular, que representa a Hilma Altagracia, la madre de Yuliza, consideran probado que la joven no tuvo oportunidad de defensa y que su padrastro se aprovechó de los nexos familiares existentes entre ellos, por lo que incluyen el agravante de parentesco en su petición.
Subrayan además la relación "obsesiva" que el acusado mantuvo con la joven, lo que confirmó Altagracia, quien señaló en el juicio que sus relaciones íntimas cambiaron tras la llegada a la isla de su hija, en mayo de 2007.
La defensa de Ferreira Machado solicita al tribunal una condena por homicidio, ya que atribuye la muerte de la joven a un arrebato u obcecación del acusado, que no quería que ese día saliera para ir con los Testigos de Jehová, grupo religioso al que ella pertenecía.
Subraya que su defendido no es una persona violenta y que no había un motivo por el que quisiera asesinar a Yuliza, por lo que rechaza la alevosía que defiende la acusación.
El abogado de Ferreira Machado destacó ante el tribunal que el hecho de que el acusado ocultara pruebas no le convierte en un asesino, pues actuó por miedo, e insistió en que "sólo un arrebato puede llevar a acabar con la vida de una persona en un momento así".