Managua.- El embajador de EE.UU. en Nicaragua, Robert Callahan, negó hoy que su representación diplomática conspire contra el Gobierno de Daniel Ortega, como lo aseguró el mandatario nicaragüense en un programa de la televisión de Cuba el miércoles pasado.
"Los funcionarios de la embajada de los Estados Unidos actuamos en estricta conformidad con los convenios de Viena, es cierto que nosotros nos reunimos con todos los sectores de la sociedad nicaragüense", respondió Callahan a Ortega.
El jefe de la misión estadounidense en Managua señaló que las reuniones que realiza en este país no sólo incluyen a líderes políticos de la oposición sino que también de la Iglesia, empresarios, sindicatos y beisbolistas.
Enfatizó que esta es la manera que un diplomático puede entender la sociedad en que esta trabajando. "Ojalá que los diplomáticos nicaragüenses en Washington estén haciendo la misma cosa, como lo hacía el embajador (Arturo Cruz) y eso es una cosa aceptable y natural", insistió Callahan.
Manifestó que reunirse con diferentes sectores de la sociedad del país en que se está acreditado "no sólo es un derecho de un diplomático sino que una obligación de conocer la sociedad del país en que está".
En el programa cubano Mesa Redonda Informativa, Ortega amenazó con expulsar a funcionarios de la embajada estadounidense cuando concluyan las investigaciones que se están realizando sobre la supuesta conspiración.
"En mi país están conspirando los funcionarios de la embajada. No hemos querido expulsarlos, hemos querido ir recabando información, mas información, y en su momento la vamos a dar a conocer", dijo Ortega en la isla, tras asistir a la V Cumbre de las Américas que se celebró en Trinidad y Tobago.
En otro momento, el diplomático afirmó que Washington no ha recibido de Managua ninguna solicitud de beneplácito para acreditar a un nuevo embajador en EE.UU.
"Estamos muy dispuesto de aceptar (al nuevo embajador) y yo creo que es muy importante que Nicaragua tenga un embajador en Estados Unidos y ojalá que se haga dentro de poco", dijo Callahan.
El diplomático también respondió a preguntas sobre la supuesta deuda que, según Ortega, Washington tiene pendiente con Nicaragua por 1.750 millones de dólares tras un fallo emitido por la Corte Internacional de Justicia de La Haya en la década de los 80.
"Este caso ya fue totalmente resuelto durante el Gobierno de Violeta Chamorro (1990-1997), no hay un caso vigente, porque fue resuelto y es un caso cerrado a través de un acuerdo oficial", insistió Callahan.
El embajador estadounidense se refirió a las acusaciones de Ortega durante la firma hoy de un convenio de colaboración de 1,5 millón de dólares con la Policía de Nicaragua para la implementación de la Iniciativa de Mérida, destinada a combatir el crimen organizado y el narcotráfico.
El vicecanciller nicaragüense para Asuntos de Cooperación, Valdrack Jaentschke, por su lado, dijo que Nicaragua mantiene relaciones diplomáticas "normales" con Estados Unidos "en el marco de relaciones activas".
Según el alto cargo, estas relaciones deben de caracterizarse por el respeto mutuo y la no intervención en los asuntos internos de cada país y la búsqueda de una agenda de mutuo beneficio.
"No hay socios grandes y socios pequeños sino que somos iguales y que tenemos la potestad y posibilidad de plantear las cosas como son", agregó Jaentschke.
De acuerdo con el funcionario, es con base en estas consideraciones que Ortega ha hecho planteamientos en Trinidad y Tobado y en distintos lados sobre las relaciones con EE.UU.