El sector empresarial y los generadores de electricidad estarían estafando al pueblo con unos 250 millones de dólares anualmente, y esa sería la razón por la que empresarios están pidiendo la destitución de Radhamés Segura y el gabinete eléctrico completo.
La denuncia fue hecha por los diputados oficialistas Domingo Páez, Juan Carlos Quiñones y Carlos Peña, y sustentada por asesores del administrador de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).
Páez mostró documentos con los nombres de 11 empresas que compran energía al dirigente empresarial Celso Marranzini, quien alegadamente opera una generadora de electricidad manera ilegal.
Acusaron a los empresarios de impedir la construcción de las plantas a carbón. También dijeron que los generadores no han sido eficientes y llevaron el sector el fracaso.
Representantes de la mediana industria reclamaron que Radhamés Segura y el gabinete eléctrico ha sido un fracaso rotundo en la búsqueda de soluciones a los problemas del servicio energético.
Manuel Cabrera, presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH), proclamó que “ya basta de la politiquería clientelista y rentista que bloquea las salidas hacia una industria eléctrica estable, eficiente y con un servicio a precios competitivos.”
La posición de Cabrera cuenta con el aval del pasado consejo de presidentes de la institución, el coordinador de la Comisión Eléctrica de la AEIH, y el presidente de la Federación de Asociaciones Industriales (FAI), Ignacio Méndez.
Tras advertir que en el seno de la Cumbre, la única mesa de trabajo que nada ha aportado es la del sector eléctrico, hicieron un llamado al empresariado en general para que se levante y proclame que “basta ya de cuentos en la dirección eléctrica de la CDEEE”, que se ha atribuido funciones no establecidas en la ley para inventar soluciones que terminan en nada.
“Estamos convencidos de que los problemas detectados en el PRA –difundidos en un reportaje de investigación de la periodista Nuria Piera- son apenas una pequeña muestra de lo que pudiera estar ocurriendo en instancias superiores”, plantearon los empresarios, quienes advirtieron al Gobierno que con un “aparato clientelista”, como el que funciona en la CDEEE, es imposible lograr eficiencia en el sector eléctrico.
Manifestaron que la dirección de la CDEEE no sólo ha avasallado a las demás instituciones estatales del sector eléctrico, sino que, como Sherazade en las mil y una noches, se ha pasado ocho años haciendo cuentos sólo para mantener la vigencia de una estructura clientelista, en la que se pretende basar un proyecto de aspiración presidencial.