Trascendió la noche de este viernes que las empresas generadoras de electricidad se estarían preparando para embargar las cuentas bancarias de las compañías distribuidoras de energía, situación que agravaría la crisis, y podría degenerar en un apagón nacional.
Se recuerda que en el gobierno de Hipólito Mejía, las autoridades compraron las distribuidoras edenorte y edesur, pero de estas empresas, el sector privado ha capitalizado una parte, siendo la Corporación Dominicana de Empresas Eléctrica Estatales (CDEEE) el organismo coordinador.
La situación es considerada altamente grave, porque las generadoras podrían apagar el país al no poder comprar la energía. “Es altamente grave y peligroso, es asunto hasta de Estado, en donde hasta el Presidente debe intervenir”, se advirtió.
Las generadoras y sus abogados supuestamente estaban reunidas a las 5:00 de la tarde de este viernes redactando las notificaciones de embargo. Se dijo que el último pago que recibieron las generadoras se hizo con bonos.
El embargo sería de parte de las generadoras Itabo y Haina contra algunas de las distribuidoras, sin que se pudiera determinar a cuáles. Las generadoras estarían recurriendo al embargo como mecanismo de presión para el pago de las deudas.
Las versiones dan cuenta de que las generadoras pudieran estar algo inquietas, porque todavía el Congreso Nacional no ha refrendado los bonos que por acuerdo entre ellas y el gobierno, se emitieron para compensar algunas deudas.
Se supo que la deuda entre las distribuidoras y las generadoras se ha incrementado, según el gobierno, debido al impacto de los precios del petróleo en la factura petrolera en el último semestre de 2008 y porque no se ha podido indemnizar el precio del kilovatio/ hora, lo que ha impacto en la posibilidad de pagos de una a otra.
A mediados de abril de este año, sectores ligados al negocio eléctrico advirtieron que el suministro de electricidad se encontraba al borde de otro apagón financiero, debido al incumplimiento de pagos que arrastran las empresas distribuidoras con las generadoras desde mediados de 2008 y que ascendía a más de 400 millones de dólares.
Dijeron que debido a la intensidad de capital que necesitan las generadoras para operar, sobre todo por el factor de compra de combustible en el mercado internacional, desde hace varias semanas se han visto precisadas a sacar sus unidades del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (Seni), situación que podría continuar en los próximos días de no regularizarse los desembolsos al sector.
De acuerdo con informes del sector de generación, en el 2008 quedó una deuda pendiente de US$440 millones de dólares, de los cuales 250 millones se pagarían con la emisión de bonos soberanos, 20 millones mediante triangulación y el restante de fuentes no identificadas.