El Embajador Alterno de la República Dominicana ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Luís Lithgow, consideró una burla contra la comunidad dominicana en el exterior el rechazo, de parte de la Asamblea Revisora de la Constitución, de los senadores de ultramar, ya que todos los partidos políticos se habían comprometido ha aprobar esa iniciativa.
Lithgow se mostró extrañado por la votación de los asambleístas en contra de la representación de la diáspora dominicana en la Cámara Alta, ya que el presidente de los diputados, Julio César Valentín, les aseguró en una reunión que sostuvieron en Nueva York en Semana Santa, que podían dar como un hecho la escogencia de los senadores y diputados de ultramar.
Agregó, que además, los senadores de las diversas organizaciones políticas con representación en esa Cámara, habían manifestado su decisión de apoyar esa iniciativa sometida a la Asamblea Revisora por el presidente Leonel Fernández.
Aseguró que es un gran golpe a la comunidad dominicana residente en los Estados Unidos la no aprobación de los senadores de ultramar, y se mostró esperanzado que cuando se conozca en segunda lectura los representantes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), rectificarán el error cometido.
Dijo que casi hay una sublevación entre los dominicanos residentes en las diversas ciudades de los Estados Unidos, a tal punto que amenazan con suspender las remesas en efectivo que envían a sus familiares.
“Nosotros como dirigentes políticos nos sentimos desmoralizados, porque todos dábamos como un hecho la aprobación de los senadores de ultramar, de repente sentimos que le hemos fallado a nuestros compatriotas, que se habían llenado de esperanza con esta posibilidad de tener voces que hablaran por ellos en los estamentos de Estado, esperamos que el error sea corregido cuando se conozca este asunto en segunda lectura”, enfatizó.
El diplomático se solidarizó con todas las manifestaciones de protesta que se han escenificado en las diversas ciudades de los Estados Unidos, y se comprometió a seguir luchando junto a sus compatriotas de la diáspora, hasta ver concretizado ese viejo anhelo de los dominicanos no presentes, de tener representantes, tanto en la Cámara de Diputado como en el Senado de la República.