Mafia brasileña se apodera de obras del gobierno

Dos empresas brasileñas, con muchas influencias dentro de las instituciones públicas dominicanas y con problemas en gran parte de Latinoamérica, estarían adueñándose de la mayoría de las obras de infraestructuras otorgadas por el gobierno en todo el país, aunque para ello tengan que hacer malabares.

Se trata de las compañías Norberto Odebrecht y Andrade Gutiérrez, que aprovechan sus “buenas relaciones” con los funcionarios de las carteras encargadas de realizar construcciones, para adjudicarse las obras entre sí.

Para muestra un botón: dentro de un rango de diez días saldrá, oficialmente, que la empresa Andrade Gutiérrez ganó la licitación para la construcción de la presa de Monte Grande, cuyos únicos contrincantes son otras dos constructoras socias suyas, o sea, que el dinero se queda en la familia.

A las empresas se les otorgó un contrato grado a grado en el año 2006, cuando la Ley que lo prohíbe no había entrado en vigencia y hubo un decreto puente, pero por la emergencia y la necesidad de la obra, se firmó el contrato con otra constructora.

Una de las empresas, a la cual se le había ofrecido la obra de la presa, empezó atacar y sus directivos en Brasil se reunieron, porque tenían problemas en la Secretaría de Obras Públicas “y tanto dio la gota en la roca, hasta que hizo mella y rescindieron el contrato”.

Odebrecht y Andrade Gutiérrez utilizaron a Mariano Germán, Marino Vinicio Castillo, Abel Rodríguez del Orbe y César Pina Toribio, quienes dieron la opinión de que la obra debía ser licitada, e incluso uno de ellos lo apoyó en un estudio, pero la institución encargada de la construcción, hizo lo que entendía le convenía.

“El incumbente de la institución presentó un documento de tres páginas y logró que se hiciera a su manera, dejando entrever que lo que hicieron los anteriores funcionarios no tenía argumentos y los cogió de relajo”, dijo una fuente.

Sostuvo que la reunión de los presidentes de las empresas brasileñas consiguió que el gobierno le rescindiera el contrato del Corredor Duarte, que Rodríguez del Orbe tuvo que echas hacia atrás, pero arreglaron el asunto y lograron adjudicarse la obra a como diera lugar. Con el corredor de la Duarte, Odebrecht se ganará unos US$163 millones, equivalentes a RD$5,868 millones.

En julio de 2007, el presidente Leonel Fernández dejó iniciados los trabajos en San José de las Matas, Santiago, del proyecto hidroeléctrico Las Placetas, obra edificada por el consorcio brasileño Andrade Gutiérrez, cuya inversión sobrepasaba los 255 millones de dólares.

A la licitación para la construcción de la presa de Monte Grande asistieron seis empresas, de las que quedaron tres, las cuales están unidas en otro proyecto, lo que significa que quedará dentro del mismo grupo.

Aseguró que la fecha otorgada para dar a conocer el ganador, es sólo para llenar requisitos, porque todo el mundo sabe que Andrade Gutiérrez ganará la licitación, donde sus contrincantes son sus propios socios.

“Si yo como empresa estoy en un concurso en Obras Públicas y participa una de las empresas brasileñas, la otra va a participar, pero solamente, como apoyo para hacer creer que la licitación es legal y llenar los requisitos”, sostuvo.

Como he de entenderse, ninguna de estas maniobras se realizan sin el apoyo del director o secretario de la institución, de los cuales, se presume, que también cargan con su tajada de dinero, aparte del 10% que le toca por ley. El juego de Norberto Odebrecht y Andrade Gutiérrez es “una tú y otra yo”.

Estas empresas también estás inmiscuidas en las construcciones de las presas de Palomio y Pinalito; las carreteras de Casabito y de Ocoa; los acueductos de Samaná y la Línea Noroeste y son asociadas en la construcción de la carretera del Coral.

Dentro de los problemas que ha tenido una de estas empresas en Centroamérica y el Caribe, está la suspensión de varios conjueces en Ecuador que fallaron a favor de la constructora Andrade Gutiérrez, acción calificada como irregular por el gobierno del presidente Rafael Correa.

El presidente del Consejo de la judicatura, Xavier Arosemena, suspendió a los conjueces Betty Guerrero Chávez y Vicente Izquierdo Pinos, quienes fallaron a favor de Andrade Gutiérrez, en la causa por pagos indebidos para la construcción de la carretera Méndez-Morona, en Ecuador.

El fallo firmado por los conjueces suspendidos impediría al Estado ecuatoriano, recuperar alrededor de 100 millones de dólares, incluido intereses que supuestamente recibió en forma ilegal la constructora por la ejecución de la vía, en el gobierno del ex presidente interino Fabián Alarcón.

El dictamen judicial fue dejado sin efecto y ahora la constructora encara un problema judicial en Ecuador, donde su presidente se niega a pagar un crédito obtenido con un banco brasileño por más de 200 millones de dólares.

En Panamá, en enero de 2007, la Gaceta Oficial publicó cuatro documentos, emitidos por el Consejo de Gabinete, relacionados con la cesión que la construcción del tramo II de la autopista, Madden-Colón, cada uno con errores jurídicos sustanciales en materia de fideicomisos y cesión de contratos de concesión administrativa, que nos llevan a serias conclusiones.

De todos los documentos, llama poderosamente la atención la emisión de un concepto favorable por parte del Ministerio de Obras Públicas, el Consejo Económico Nacional y el Consejo de Gabinete, "de la cesión parcial" del contrato de concesión administrativa No. 98 de 29 de diciembre de 1994 por parte de la empresa "Constructora Norberto Odebrecht, S.A." a la sociedad anónima "Concesionaria Madden-Colón, S.A.", pues se señala que ésta última es subsidiaria de la empresa Odebrecht Investmentos Em Infra-Estructura, Ltda., y que supuestamente cuenta con respaldo técnico y financiero.

Lo escandaloso de la aceptación de esta cesión parcial es que en el Registro Público aparece que la empresa Concesionaria Madden-Colón fue suscrita por dos empresas extranjeras, constituidas en las Islas Vírgenes Británicas, cuyos representantes legales en realidad son dos panameños, y apenas se inscribió el 27 de diciembre de 2002, sin la inscripción legal de ningún tipo de poder, mandato o subsidiaridad de alguna empresa relacionada con Odebrecht.

En la República Dominicana, tanto Odebrecht como Andrade Gutiérrez utilizan a las demás compañías constructoras que participan en las licitaciones para hacerlas quedar en ridículo: la usan y luego la desechan, como cualquier papel viejo.

En los últimos diez años, Andrade Gutiérrez ha tenido que enfrentar problemas judiciales con varias empresas nacionales, a las cuales a “engañado” o usado.

Se espera que luego de que salga, oficialmente, que Andrade Gutiérrez o, en su defecto, Norberto Odebrecht ha salido agraciado con la construcción de la presa de Monte Grande, se inicien procesos judiciales contra las empresas y los funcionarios que dirigen las instituciones encargadas de la obra.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *