El sector Cancino Adentro, en Santo Domingo Este, por momentos se convierte en tierra de nadie, debido a que miembros de cuatro bandas de jóvenes delincuentes escenifican con frecuencia enfrentamientos a tiros por el dominio de la zona.
Vecinos del lugar añadieron que estos vándalos se pasean armados de pistolas, revólveres y escopetas por las calles de Cancino Adentro, “ante la mirada indiferente de los agentes policiales de puesto en el lugar’.
Juan Arnold Bautista, Cristóbal Reyes Mena y Darwin Feliz, se quejaron de que las autoridades del programa Barrio Seguro no hacen lo correcto para detener la delincuencia.
"Eso de Barrio Seguro sólo existe en la mente de Franklin Almeyda, aquí en Cancino Adentro hay tiroteos todos los días, y se producen robos y atracos, mientras las autoridades venden la idea de que todo está bien", dijo Bautista.
Por su parte, Feliz Matos insistió en que "las bandas se pasean a plena luz del día y en las narices de los policías, mientras que la barriada tiene que encerrarse en sus casas para no ser agredidos".
La mayoría de los entrevistados coincidieron en que “la delincuencia no ha disminuido y que las autoridades policiales no han sido lo suficientemente eficientes como para enfrentarla”.
Cristóbal Reyes sostuvo que las patrullas le temen a los delincuentes y puso como ejemplo que todas las noches este sector se convierte en un campo de tiros, sin que las autoridades aprese alguno, “el temor de todos es que como la mayoría de las casas están techadas de zinc, alguien resulte heridos por estos desaprensivos”.
Según Juan Arnold, las autoridades del Plan de Seguridad Democrática "no han cumplido con nada de lo prometido. Sigue el mismo desempleo, la delincuencia ha aumentado, no existen instalaciones deportivas ni recreativos, cero bibliotecas y ni siquiera los centros tecnológicos comunitarios prometidos han sido abiertos".
Leonel González, un joven dirigente comunitario, afirmó que la no existencia de lugares de sano esparcimiento y oportunidades de superación en el sector, provoca que los jóvenes incursionen al vandalismo.
Explicó que la Secretaría de Interior y Policía dejó formalmente inaugurado el local de “Barrio Seguro” en Cancino, pero todavía esperan la apertura del local y el aumento de agentes policiales.
Puntualizó que el tráfico de drogas es también un azote constante en el sector, donde, incluso, hay delincuentes que son dueños de varias calles. Cuenta que la Iglesia ha sido víctima de los delincuentes, que violentaron la puerta de Hierro del templo, y se llevaron una planta eléctrica, dos amplificadores de música, tres micrófonos, varias bocinas, entre otras cosas.
En ese sentido, el pastor Daniel Rodríguez, de la iglesia Misión Evangélica Bethel, solicitó de las autoridades policiales mayor patrullaje en la zona, por atribuirle a la delincuencia el aumento del tráfico y consumo de drogas.