Impulsada por el incremento en los precios de los alimentos y la energía, las autoridades del Banco Central indican que la inflación para el mes de mayo, medida por la variación del Índice de Precio al Consumidor (IPC), fue de solo 0.11%, con respecto al pasado mes de abril.
Sin embargo, la cifra no refleja el impacto de los últimos aumentos del precio de las gasolinas, la cual lleva seis semanas consecutivas experimentando alzas, por lo que todavía se esperan niveles más elevados en cuanto a la inflación para los próximos meses, opinan analista.
En ese sentido, el secretario de Industria y Comercio, José Ramón Fadul, reveló que el gobierno busca mecanismos internos, dentro del marco de la Ley de Hidrocarburos para ver cómo puede asimilar las alzas que se vienen produciendo en el precio del barril del petróleo.
El funcionario aclaró que el gobierno no puede congelar los precios de los combustibles, porque la Ley de Hidrocarburos no lo permite, y reveló que las autoridades hacen un esfuerzo de crear un mecanismo para asimilar las alzas que vendrán en el futuro.
Según las estadística del Banco Central, la inflación acumulada en el período enero–mayo alcanzó 1%, menor a la tasa de 5.07% registrada en igual período del año anterior, mientras que la inflación anualizada, medida de mayo 2008 al mismo mes del 2009, mantiene la tendencia decreciente, al ubicarse en apenas 0.47%.
En su informe, la institución bancaria explicó que en el bajo nivel de inflación del mes de mayo incidió la caída de -1.85% del índice del grupo “alimentos, bebidas y tabaco”, por el proceso de recuperación que registra la producción agropecuaria y la disminución de precios de los bienes primarios en el mercado internacional.
No obstante, para los meses desde enero hasta mayo, amas de casas, comerciantes y los consumidores afirmaron que, en ese período, los productos que integran la canasta básica familiar no reflejaron bajas, sino que, en algunos meses, se mantuvieron estable y en otros presentaron ligeras alzas; como es el caso del arroz, grasas comestibles y las habichuelas.
El documento del Banco Central detalla que el grupo “alimentos, bebidas y tabaco” sigue registrando disminuciones importantes por cuarto mes consecutivo, al arrojar, en mayo, una tasa negativa de -1.85%, influenciada por la caída de -2.20% en el primer componente, lo que permitió que la variación acumulada durante el período enero–mayo alcanzara -2.36%.
En el comportamiento del mes analizado, incidieron básicamente las reducciones de los subgrupos “carnes frescas y elaboradas (-3.60%), huevos (-18.26%), frutas (-5.20%), legumbres y hortalizas (-3.66%”; sin embargo, los incrementos de precios que más influyeron en el repunte de la inflación fueron, según el banco Central, yuca (6.24%), huevos (2.65%), pasta de tomate (4.02%), leche fresca (4.35%), naranjas (7.86%), guandules verdes (4.50%), ajo (5.54%), ajíes (5.15%) y leche en polvo (0.61%), raíces y tubérculos (-2.42%) y aceites (-1.04%).
Para el mes de abril la entidad bancaria informó que el Índice de Precios al Consumidor IPC fue de sólo 0.14% con respecto al mes de marzo, situando la inflación acumulada del primer cuatrimestre (enero-abril 2009) en apenas 0.89%, significativamente inferior a la alcanzada en el mismo cuatrimestre del año 2008, cuando fue de 4.72 por ciento.
De acuerdo al informe, la inflación anualizada (abril 2008-abril 2009) se colocó en 0.69%, reflejando el proceso de desaceleración de los precios internos iniciado desde el mes de octubre de 2008.
Al detalle se observan alzas de precios que afectan, en mayor, medida a la población de menor ingreso, que es la que destina el mayor porcentaje de su dinero a la compra de alimentos.
Los aceites y grasas comestibles, arroz, habichuelas; los diferentes tipos de carnes, huevos, leche; los embustidos, entres otros, son los que cuando sufren alzas afecta de manera directa la población de menor ingresos.
El crecimiento de la inflación en República Dominicana, responde a un fenómeno internacional y poco se debe a situaciones de oferta y demanda en el país, coinciden los economista del país.
En realidad, el aletargamiento de la dinámica económica del país, con un crecimiento que oficialmente se espera, en términos económicos, menor que el pronosticado a inicio de año, parece que ha evitado un mayor desorden de precios.
En tanto, el componente especulativo (en los alimentos) se mantenga deprimido y se acentúen las condiciones de bajo crecimiento, los precios podrían permanecer elevados, pero no habría motivos para que aumenten, respecto de las tasas que han registrado últimamente.
Sin embargo, se advierte que las alzas efectuadas a las tarifas eléctricas, alimentos y combustibles, podría generar un caos, debido a que habría un mayor incremento mensual que en los meses anteriores.
Precisamente, el precio de los energéticos hace pensar algunos analistas que la inflación puede ser incluso mayor en los siguientes meses, ya que en las últimas semanas el valor de los carburantes ha aumentado seis veces de forma consecutiva y según la advertencia del superintendente de Electricidad, Francisco Méndez, el costo en la factura energética seguirá subiendo, conforme continúen incrementándose los precios del barril de petróleo y sus derivados en los mercados internacionales.
La trayectoria estimada de la inflación, no mueve al optimismo en los meses siguientes, aseguran los analistas, ya que, según los pronósticos, anticipa que, durante casi todo el año, estará por arriba del límite superior a los rangos fijados por el Banco Central.
Reputados economistas, entre los cuales se encuentran Carlos Despradel, Apolinar Veloz y Miguel Ceara Hatton han advertido que la economía dominicana está en recesión y que sólo superará esa situación cuando las finanzas globales se reactiven.
Despradel, ex gobernador del Banco Central, sostiene que, aún cuando el PIB creció en un 1%, la economía ha recesado a causa del desplome de los sectores turismo, remesas, zonas francas y exportaciones.
Califica de exorbitantes e irritantes los niveles a que ha llegado la nómina pública, al registrar más de 590 mil asalariados, incluidos los pensionados.
Mientras que el analista económico, Miguel Ceara Hatton, vaticinó que el déficit del sector público aumentará este año al 6% del PIB, lo que define como un serio problema que conlleva dificultades en la balanza de pagos y en los niveles de inflación.
En tanto que Apolinar Veloz, ex funcionario del Banco Central, considera que el país no cumple con los requisitos básicos para poder firmar un acuerdo Stand by con el Fondo Monetario y censura el uso que el Gobierno ha dado a los fondos de Petrocaribe, que, a su entender, fue negativamente para el país.
Mientras las discusiones sobre el rumbo de la economía dominicana forman parte de los principales titulares de los periódicos nacionales, la población pobre del país sigue sufriendo la embestida de una situación a la que no se le ve el fin.