IRAN. –El presidente de Irán fustigó el sábado al presidente Barack Obama, acusándolo de intromisión, e insinuó que la posición de Washington frente a los disturbios postelectorales harían peligrar los intentos de mejorar las relaciones bilaterales.
"Nos sorprende el señor Obama", dijo Mahmud Ahmadinejad en declaraciones a funcionarios judiciales transmitidas por la televisión estatal. "¿Acaso no dijo que quería un cambio? ¿Por qué se entrometió?"
"Insisten que quieren conversaciones con Irán… ¿pero es éste el camino correcto? Decididamente, han cometido un error", dijo Ahmadinejad.
Obama recibió fuertes críticas en Estados Unidos y el mundo por su moderada reacción inicial ante las denuncias de la oposición de que Ahmadinejad fue reelegido mediante maniobras fraudulentas el 12 de junio, así como a la represión violenta de los manifestantes.
El gobierno estadounidense quiere mejorar los contactos con Teherán, sobre todo por la presunción de que Irán está intentando fabricar armas nucleares.
Obama no parecía dispuesto a malograr ese objetivo con declaraciones fuertes contra las autoridades iraníes, pero el viernes elogió a los manifestantes y condenó la violencia del gobierno iraní.
"Su valor frente a la brutalidad es revelador de su persistente búsqueda de la justicia", dijo Obama. "La violencia perpetrada en su contra es indignante. A pesar de los esfuerzos del gobierno para impedir que el mundo sea testigo de esa violencia, la vemos y la condenamos, agregó.
En otro reto a la opinión internacional, el vocero de la cancillería iraní Hasan Qashqavi dijo a la agencia noticiosa oficial IRNA que los países del Grupo de los Ocho -del cual Estados Unidos es un miembro- efectuaron "declaraciones entrometidas y apresuradas".
Los cancilleres del G8 reclamaron el viernes el fin de la violencia en Irán y exhortaron al gobierno a buscar una solución pacífica.
La cancillería convocó al embajador sueco para protestar una irrupción de manifestantes en la embajada iraní en Estocolmo el viernes, informó IRNA.
Entretanto, los partidarios de la oposición, frente al reclamo de un jerarca religioso de que los dirigentes de las protestas sean castigados con "crueldad" o incluso ejecutados, iniciaban la tercera semana de protestas contra el presunto fraude electoral en una situación cada vez más difícil.
El líder opositor Mir Hossein Mousavi dijo que pedirá permiso oficial para futuras manifestaciones, poniendo fin a su papel dirigente en las calles.
La oposición podría perder impulso al actuar dentro de lo que permite la ley y la atención internacional que le daba aliento parecía estar disminuyendo.
En una de las declaraciones más duras desde que comenzaron las protestas, el ayatolá Ahmed Jatami, un clérigo jerárquico, dijo el viernes en un sermón televisado que "cualquiera que toma las armas contra el pueblo es digno de ejecución.