Toronto (Canadá).- Centenares de toneladas de desperdicios malolientes se apilan en las calles y parques de Toronto, la mayor ciudad de Canadá, donde desde hace 19 días no se recogen las basuras por una huelga de los que prestan ese servicio.
La subida de las temperaturas en los dos últimos días, tras varias semanas de lluvias y un frío inusual para estas fechas, ha acelerado el proceso de descomposición y el olor empieza a ser insoportable para muchos residentes de la ciudad.
La situación es especialmente difícil para aquellos que viven cerca de las 21 áreas, en su mayoría en parques, establecidas por la ciudad para que los residentes se desprendan de sus deshechos.
Pero la huelga ha empezado a ser una fuente de vergüenza para la ciudad, siempre consciente de su imagen internacional, después de que varios medios de comunicación estadounidenses se hiciesen eco en los últimos días de la situación en las calles.
La página de internet World Travel Watch, afiliada al periódico "San Francisco Chronicle" y que se dedica a advertir a los viajeros de problemas en destinos de todo el mundo, ha incluido una nota sobre la huelga en la misma página en la que recoge el golpe de Estado de Honduras y los enfrentamientos étnicos de China.
Aunque World Travel Watch no aconseja cancelar los viajes a Toronto, muchos en la ciudad canadiense consideran excesivo que la huelga de basura haya sido equiparada con conflictos que han provocado muertos en China y Honduras.
Este jueves, el alcalde de la ciudad, David Miller, se vio forzado a aparecer en la cadena de televisión estadounidense CNN para recordar que Toronto sigue abierta a los turistas y que la falta de servicio de recogida de basuras no está afectando realmente la experiencia de los visitantes extranjeros.
En Toronto, las opiniones no son tan optimistas. Según una encuesta dada a conocer hoy por el periódico "Toronto Star", el 67 por ciento de los habitantes de la ciudad desaprueba la gestión del alcalde con respecto a la huelga.
Su consuelo es que la imagen de los dos sindicatos que representan a los casi 30.000 empleados en huelga, que también afecta a guarderías municipales y otros servicios proporcionados por la ciudad, es peor, ya que un 76 por ciento de los encuestados se muestra en desacuerdo con las acciones de los gremios.
Mientras tanto, Toronto emitió hoy un comunicado en el que señaló que ha presentado una nueva oferta a los huelguistas que incluye aumentos salariales de aquí al 2012.
Pero poco después, el sindicato rechazó la oferta y criticó que la ciudad haya decidido conducir las negociaciones "a través de los medios de comunicación".
Ante lo que parece va a ser una prolongada huelga, la ciudad ha designado 150 lugares que se podrían convertir en basureros provisionales una vez que los 21 que funcionan en la actualidad lleguen a su capacidad máxima.