La prensa internacional continúa resaltando que el gobierno dominicano violaría el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica, mejor conocido por sus siglas en inglés DR-CAFTA, si lleva a cabo la venta del 49% de las acciones de Refidomsa al ente estatal petrolero venezolano PDVSA.
El periódico puertorriqueño Caribbean Business, en un artículo firmado por el periodista Frances Ryan, cita las objeciones formuladas por distintos sectores dominicanos a esa venta y la solicitud hecha al Departamento de Estado en Washington sobre el particular por la legisladora del estado norteamericano de California, Loretta Sánchez.
El diario, que se edita en inglés y es de amplia circulación en todo el área del Caribe angloparlante, se refiere a la información servida por el gobierno dominicano de que los presidentes de los dos países, Leonel Fernández y Hugo Chávez, han arribado a un acuerdo para comenzar la venta del 49% de las acciones de la Refinería de Petróleo de la República Dominicana, Refidomsa, a la estatal Petróleos de Venezuela tan pronto como el mes que viene.
Agrega que "la operación está siendo cuestionada por la comunidad empresarial dominicana en el vecino país, Puerto Rico y los EE.UU., así como por varios miembros del Congreso por posibles violaciones al Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (RD-CAFTA) y otros tratados comerciales entre los EE.UU. y la República Dominicana".
Y afirma que "el experto en comercio exterior Hugo Rivera Fernández, un ex coordinador del DR-CAFTA, dijo que el acuerdo es una violación flagrante de una ley dominicana vigente de 1956 que contiene una cláusula de “nación más favorecida" que estipula que la República Dominicana participará en tratados de comercio e industria transparentes, sin dar preferencia o privilegio a un país sobre los demás en una determinada transacción internacional".
Caribbean Business señala que "la operación, que daría a Chávez, un crítico rotundo de los EE.UU., un acceso sin precedentes al mercado petrolero de la región, se completaría en el marco del Acuerdo de Petro Caribe de 2005, que permite a países no productores de petróleo del Caribe y de América Central comprar el petróleo de Venezuela en condiciones más favorables".
En una carta dirigida a la Secretaria de Estado de los EE.UU., Hillary Clinton, obtenida por Caribbean Business, la congresista demócrata por California Loretta Sánchez, expresó su preocupación de que la venta pueda tener efectos negativos a largo plazo en la República Dominicana y posiblemente en las relaciones comerciales de la región con los EE.UU.
"Considerando la historia de injerencia en la región del Presidente Chávez, solicito que el Departamento de Estado investigue esta situación… Es preocupante que ni el gobierno de la República Dominicana ni el de Venezuela hayan hecho declaraciones oficiales ni hayan celebrado audiencias para abordar adecuadamente esta cuestión. También es alarmante que este acuerdo no haya pasado por un proceso formal de licitación según lo dispuesto en los acuerdos comerciales internacionales ", escribió Sánchez, instando al Departamento de Estado a evaluar si la operación viola los criterios que determinan la elegibilidad de un país para recibir asistencia de la Cuenta Reto del Milenio, una agencia de EE.UU. creada para reducir la pobreza mundial a través de un crecimiento económico sostenible", dice el periódico.
Y afirma que "la transacción propuesta ha sido criticada públicamente por la comunidad empresarial Dominicana por su falta de transparencia. El economista y empresario dominicano Arturo Martínez Moya, ex presidente de Refidomsa, y Manuel Cabrera, presidente de la Asociación de Industriales de Herrera, llamaron la atención a las posibles sanciones por los EE.UU. y otros países del RD-CAFTA por violaciones a las normas establecidas para la solución de controversias, sanciones comerciales y otros asuntos".
Los ejecutivos dominicanos añadieron que, en virtud de las estipulaciones del RD-CAFTA relativas a las inversiones extranjeras, los miembros del tratado regional no pueden conceder beneficios u oportunidades a grupos de terceros, asociaciones, individuos o países que no puedan ser compartidos por todos los miembros del RD-CAFTA en igualdad de condiciones.
Los beneficios y las oportunidades de comercio generados por Refidomsa serían disfrutados únicamente por las dos partes envueltas, concluye la información.