Neyba.- Desconocidos mataron de varias puñaladas a un motoconchista en Tamayo, para sustraerle una motocicleta marca Suzuki, reportó la Policía.
El muerto fue identificado como Ramón Bernardo Mateo (Benancito), de 33 años, quien residía en batey Tres de la zona cañera en Bahoruco.
Mateo murió por heridas múltiples de armas blancas en el cuello, abdomen y tórax, que se las produjeron desconocidos para robarle el motor Suzuki AX-100, color azul, sin placa.
El cadáver de Mateo fue encontrado en las inmediaciones de un rigolón en el sector agrícola de Valle Encantado de Tamayo.
Bernardo Ramírez Batista, de 30 años, dijo que el móvil del hecho fue para robarle la motocicleta con la cual se ganaba la vida, desplazándose a varias localidades de las provincias Bahoruco e Independencia.
Roban alambre
Barahona.- Más de mil pies de alambres que suministran el servicio energético a La Guázara fueron sustraídos por desconocidos, dejando a oscuras a los residentes en el lugar.
Los cables fueron robados desde la curva de la carretera hasta la propiedad del comerciante Beltrán Pérez Espinosa, incrementándose los robos de alambre en las últimas semanas.
En otras ocasiones, los desconocidos han robado todo el tendido eléctrico que conectan las redes del acueducto que suple de agua a varios sectores de esta ciudad.
Por su parte, la señora Ángela Batista Medrano, de 50 años, denunció el robo de unos 75 pies de alambres del tendido eléctrico de su vivienda.
La casa de Batista Medrano está situada en la calle Anacaona, número 135, en el barrio Savica en la parte alta de esta población sureña.
Trasladan reclusos
Barahona.- Cinco peligrosos reclusos condenados por diferentes delitos fueron trasladados desde la Penitenciaria Nacional de La Victoria a la cárcel pública de esta ciudad, alegadamente por seguridad.
Los internos son Juan Alberto Alcántara Segura, Sandy Féliz Alcántara, Kelin Urbáez Pérez, Emilio Matos Jiménez y Eddy Vladimir Pujols y Pujols, este último condenado a 30 años por ultimar al periodista de Azua, Juan Andujar.
Los cinco reos fueron escoltados por los tenientes Ramón Vásquez Roser, Pascual Payano Ruiz, Pascual Arias y el sargento Dios Montero, en un camión perteneciente a la Dirección de Prisiones.
El grupo fue enviado a esta cárcel mediante varios oficios y encerrados en varias celdas, lo que llamó la atención y el asombro entre Policías y reclusos.
Los nuevos internos fueron recibidos por el alcalde Braudilio Féliz Ferreras y el encargado de seguridad, capitán Danny y otros funcionarios del recinto.