Resulta que existen, además de la historia, tristes situaciones comunes entre la República Dominicana y la España, desde donde un día llegaron quienes transfundieron el idioma, disímiles costumbres y ¿cuánto más?
El caso es que, desde enero hasta agosto, se han contabilizado en Madrid, 6.323 denuncias por violencia de género, un 6% más que en el mismo período de 2008.
En algunas notas de prensa puede leerse lo siguiente: “Cuatro mujeres pierden la vida en Canarias en lo que va de año víctimas de la violencia de género”…“Una mujer fallecida en Ondara, deja tres hijos”, se dice que estaba en trámites de separación con el presunto autor del crimen… También se publica que laAudienciaen dicha localidad ratificó la sentencia de dos años de cárcel para un hombre que maltrató a su esposa durante 22 años.
La Delegacióndel Gobierno en Madrid asume medidas como parte del Sistema de Seguimiento Integral en casos de violencia de género. Debido a esto, se han creado herramientas integradas por los cuerpos policiales, Instituciones Penitenciarias, jueces y fiscales, Delegación del Gobierno de Violencia de Género y Servicios Sociales, a fin de que existan métodos específicos para evaluar los riesgos de la víctima, que ya alcanza las 352.171 valoraciones.
En la “Madre Patria” se llama a la “colaboración y transversalidad" en esta lucha contra la violencia de género y existe desde el pasado mes de julio la iniciativa de implantar dispositivos o pulseras para controlar a los maltratadores, con órdenes de alejamiento, según las decisiones de los jueces.
En la República Dominicana, la violencia contra las mujeres se considera una de las principales causas de muertes y cada año aumentan las estadísticas de féminas que mueren a manos de su actual pareja o ex pareja.
Quizás sería efectivo copiar aquí la experiencia española de implantar dispositivos o pulseras en quienes maltratan a las mujeres. Sólo que en este país, sin duda, la cifra sería muy extraordinaria…