Madrid.- Fuentes policiales estiman en unos 500, los seguidores de origen dominicano del grupo más violento que opera en la región: los Dominican Don’t Play (DDP), que controlan importantes zonas de Tetuán, Arganzuela, Ciudad Lineal y Villaverde.
Un trabajo de F. Javier Barroso, en base a la Memoria de 2009 (con datos de 2008) de la Fiscalía General del Estado, y que publica en la edición impresa de El País, dice que las bandas latinas han regresado a las calles, aumentado su actividad delictiva en la región.
Explica que los DDP se hicieron famosos tras el asesinato, el pasado agosto, de uno de sus líderes, Isaac Natanael, a manos de otra banda rival. La Fiscalía General del Estado pide que algunos de estos grupos sean vigilados de cerca.
Agrega que frente al descenso de actividad que había en los años precedentes, se observa un repunte, protagonizado por los miembros más jóvenes, tras las detenciones de sus principales dirigentes.
El liderazgo de estos grupos violentos lo han asumido los miembros más jóvenes, que estaban hasta hace unos años en el denominado tercer escalón, tras la detención y prisión de los reyes o jefes y sus lugartenientes (el segundo escalón).
Detrás van los Latin King y los Ñetas (sus miembros son ecuatorianos y en menor medida, colombianos), que hasta 2005 eran los más peligrosos. Tenían la ciudad distribuida y no permitían que los grupos rivales entraran en sus territorios.
La fiscalía alerta que estos dos grupos, Latin King y Ñetas, "han pasado de estar poco operativos a volver con una frecuente actividad criminal". Ambos comparten zonas como Carabanchel, Usera, Latina, Villaverde y Tetuán, que se han convertido en sus principales feudos. En el caso de los Ñetas también controlan amplias áreas de Vallecas.
La fiscalía reconoce que ha bajado mucho la comisión de delitos por parte de la banda de los Forty Two (cuyos miembros son dominicanos), que en 2007 tuvo "una frenética actuación". Se trata de un grupo pequeño (no más de 200 integrantes, según la policía), que se mueve por la zona de Tetuán, en especial en los bajos de Azca.
Caso contrario es de los Trinitarios. Esta banda estuvo "prácticamente inactiva" durante los últimos años, pero ha reaparecido en 2008. De hecho, el último crimen entre bandas juveniles violentas se produjo el pasado 28 de agosto, cuando el jefe intermedio de los DDP, Isaac Natanael B. G., de 17 años, murió de un tiro en la cabeza tras salir de una discoteca de Azca.
Varios jóvenes, entre ellos el autor material del disparo, fueron arrestados días después por los agentes de Homicidios y de Bandas Violentas. Todos pertenecían a los Trinitarios, según la policía.
Donde pone el acento la fiscalía es en la aparición de un nuevo grupo denominado My Family, formado por unos 100 jóvenes. "La estabilidad y permanencia de este grupo debe ser objeto de observación en el próximo año", destaca la fiscalía.
Durante 2008, la policía ha arrestado 114 jóvenes pertenecientes a bandas latinas, de los que 32 han ingresado en prisión. La mayoría de las detenciones fue de miembros de los DDP seguidos de los Ñetas.
"Procesalmente, se consiguieron varias condenas por los delitos cometidos, con apreciación del delito de asociación ilícita por pertenencia a banda latina", recoge la Memoria de 2009 de la Fiscalía General del Estado.