Washington.- El Gobierno de Estados Unidos, que este mes preside el Consejo de Seguridad de la ONU, dijo hoy que evalúa la solicitud de Brasil de convocar una reunión de emergencia para analizar la crisis en Honduras.
El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, regresó sorpresivamente a su país el lunes pasado y permanece dentro de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, que está rodeada por centenares de policías y militares. Brasil ha solicitado que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convoque una reunión para discutir "la seguridad del presidente Zelaya y la integridad física de las instalaciones de la Embajada (brasileña) y su personal", según una carta difundida hoy.
"Tenemos la presidencia del Consejo de Seguridad este mes y en ese papel… estamos trabajando en esa solicitud", señaló en una rueda de prensa el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.
"No tenemos detalles sobre cuándo exactamente se realizará la reunión, pero lo estamos viendo de forma positiva", señaló.
Asimismo, Kelly expresó que Estados Unidos apoya la invitación del canciller del Gobierno de facto hondureño, Carlos López Contreras, para que un grupo de cancilleres de países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) viaje a Tegucigalpa a "ayudar a promover el diálogo".
"Hemos recibido con beneplácito ese anuncio y esperamos apoyar esa iniciativa", dijo Kelly, refiriéndose al nuevo intento de diálogo para resolver la crisis. Kelly destacó que los detalles sobre quiénes y cuándo irán a Tegucigalpa y el contexto del nuevo diálogo son asuntos aún en ciernes.
"En general, continuamos trabajando con nuestros socios en la ONU y en la OEA para lograr los medios para promover un diálogo y mitigar las tensiones, por supuesto con la meta final de resolver la crisis", observó el portavoz.
"Continuamos nuestras consultas con nuestros socios en este proceso. Quiero decir que el presidente (de Costa Rica, Oscar) Arias ha hecho un trabajo sobresaliente como mediador, y esperamos que sus servicios puedan continuar facilitando (una salida) la crisis", enfatizó.
Por otra parte, Kelly mencionó que Estados Unidos jugó un papel de enlace "constructivo" para lograr el restablecimiento de servicios de agua y alimentos en la Embajada de Brasil, donde permanece alojado Zelaya. Este es su tercer intento y su segunda entrada al país desde que fue depuesto en un golpe el pasado 28 de junio.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Estados Unidos también facilitó algunos vehículos para que el personal de la embajada pudiese salir de las instalaciones con la coordinación de la policía.
Precisó que la meta de EE.UU. era hacer cumplir la Convención de Viena sobre el respeto a la "inviolabilidad de la embajada brasileña".
Kelly insistió en que la "meta final" de Estados Unidos es el restablecimiento del poder democrático y constitucional en Honduras, en el marco de un esfuerzo "multilateral".