El presidente dominicano, Leonel Fernández, quien constató hoy personalmente los destrozos causados en Haití por el fuerte terremoto que azotó ese país el martes, afirmó hoy que es tiempo de que la comunidad internacional ayude de manera permanente a la devastada nación caribeña.
Fernández, quien se entrevistó con su homólogo haitiano, René Préval, en Puerto Príncipe, reconoció que Haití atravesaba "por serios problemas" antes de la ocurrencia del sismo, los que se han agravado después de la tragedia, que según datos de organismos internacionales de socorro provocó unos 50.000 muertos.
El gobernante dominicano, el primer jefe de Estado que visita Haití tras el terremoto, dijo a Préval que los aeropuertos y puertos dominicanos están a disposición de su país para transportar la ayuda humanitaria procedente del extranjero antes el colapso de esos servicios en el país fronterizo.
En su conversación con Préval, Fernández no descartó regresar a Puerto Príncipe si las circunstancias lo requieren.
El presidente dominicano sobrevoló hoy la ciudad de Puerto Príncipe para observar personalmente las consecuencias del devastador terremoto que destrozó una gran parte de la capital haitiana el pasado martes.
En una rueda de prensa en la embajada dominicana en Puerto Príncipe, Fernández subrayó la necesidad de establecer medidas sanitarias preventivas, "porque con la aparición de los cadáveres, más de 48 horas después del temblor puede haber descomposición".
"Creo que es importante, tanto del lado haitiano como del dominicano, establecer estas medidas" preventivas, declaró.
La Cruz Roja haitiana informó hoy que entre 45.000 y 50.000 personas pueden haber perecido como consecuencia del terremoto de 7 grados Richter y que hay 3 millones de afectados, de una población total de 8,9 millones.
En sus declaraciones a la prensa, Fernández, sin embargo, no quiso pronunciarse sobre posibles cifras de muertos como consecuencia del terremoto para evitar caer en análisis "especulativos".
"Hay que hacer una evaluación sobre el terreno. Es difícil predecir. Como hay todavía muchos escombros, hay que remover todo eso y poder evaluar", señaló el mandatario, quien consideró que "cualquier evaluación que se haga seria anticipada en estos momentos".
Por otra parte, consideró que la concentración en Puerto Príncipe de la mayor parte de los daños del terremoto mitigaría un eventual flujo migratorio masivo hacia la vecina República Dominicana.
El mandatario destacó el hecho de que el daño del terremoto se concentra, sobre todo, en zonas determinadas de Puerto Príncipe.
"Lo que hemos podido apreciar hasta ahora como consecuencia de este terremoto es que el daño causado está muy concentrado en esta zona de Puerto Príncipe. En la ruta desde la frontera (de Jimaní) hasta acá no vimos daños mayores", explicó.
"Eso significa que el potencial de ese flujo migratorio masivo yo creo que estaría mitigado por el hecho de que el resultado del terremoto está concentrado aquí (en la capital haitiana)", agregó.
La República Dominicana está acogiendo heridos de esta tragedia en hospitales situados en Barahona, en San Juan de la Maguana, en Jimani, en Duvergé y en Neyba, en la zona más próxima a la línea fronteriza, así como en el hospital de las Fuerzas Armadas y en el de la Fuerza Aérea, en Santo Domingo, agregó el gobernante.
Solo en la jornada de ayer unos 2.000 heridos fueron atendidos en dos hospitales de Jimaní y Barahona, fronterizos con Haití, y 200 de ellos fueron intervenidos quirúrgicamente, según el Centro de Operaciones de Emergencia local.
La localidad fronteriza dominicana de Jimaní se ha convertido desde el miércoles en un centro de acopio en el que se coordinan las acciones de ayuda a favor de las víctimas del sismo.
El Gobierno dominicano anunció hoy que flexibilizó las medidas migratorias con relación a Haití para facilitar la ayuda al vecino país.