Washington.- La misión de asistencia de Estados Unidos en Haití está concentrada en el rescate de vidas humanas pero las tropas norteamericanas podrían ser llamadas a mantener el orden si las condiciones de seguridad se llegan a deteriorar, según responsables en Washington.
"En este momento no vemos ninguna preocupación en términos de seguridad", declaró a la AFP un alto funcionario de Defensa que requirió el anonimato.
"El objetivo de las tropas estadounidenses es brindar asistencia humanitaria y atenuar el sufrimiento del pueblo haitiano", señaló la fuente. Pero, agregó, "en caso de necesidad, los soldados y los marines están entrenados para conducir operativos de seguridad".
Más de 5.000 soldados estadounidenses llegarán a Haití en estos días en el marco del esfuerzo internacional de ayuda tras el devastador sismo del martes.
Haití no tiene ejército y sus fuerzas de policía casi han desaparecido en el caos que siguió al terremoto. El mantenimiento del orden descansa casi totalmente en la fuerza de la ONU: unos 7.000 soldados y 2.000 policías de Naciones Unidas están desplegados desde 2004 para contribuir a la estabilización del país.
El Programa Mundial de Alimentos (PAM) informó este viernes que sus depósitos de alimentos habían sido "saqueados" en Puerto Príncipe. Pero este tipo de problemas es "previsible" en situaciones de catástrofe, según Emilia Casella, portavoz del PAM.
"El mayor problema es la inseguridad", dijo Delfín Antonio Rodríguez, jefe de los operativos de la Defensa Civil de la República Dominicana, que colabora en las acciones de rescate. "Hay saqueos y gente armada porque es un país muy pobre y están desesperados".
El Pentágono anunció que una brigada de 3.500 hombres de la 82ª división aerotransportada recibió la orden de movilizarse en Haití, con la misión de mantener "un ambiente seguro" para la distribución de ayuda humanitaria.
Unos 2.000 marines que arribarán a Haití durante el fin de semana podrían verse confiados una tarea similar, precisó un alto funcionario. El Departamento de Estado señaló asimismo que el mantenimiento de la seguridad era crucial para la llegada de asistencia y el suministro de atención médica.
"Desde luego, en este tipo de situaciones una de las claves es mantener la ley y el orden", señaló PJ Crowley, portavoz de la diplomacia estadounidense. "Hasta ahora las cosas han funcionado bastante bien".
Crowley señaló que los esfuerzos estadounidenses, además de la asistencia al pueblo haitiano, tienen también el objetivo de "reconstruir la capacidad de acción del gobierno".
Las autoridades estadounidenses temen que una caída en el desorden desencadene, como sucedió en el pasado, un éxodo de haitianos desesperados en busca de embarcaciones precarias para lanzarse hacia Estados Unidos.
Diplomáticos y altos mandos militares hablan de estos problemas con prudencia y se apresuran a señalar que no están allí para controlar el país.
"Este gobierno (haitiano) no quiere ver a Estados Unidos tomar el control de la situación", dijo un consejero del Departamento de Estado, Cheryl Mills. "Quiere un socio y nosotros seremos ese socio. Daremos el tipo de liderazgo que se necesita (…) pero no tenemos ninguna intención de reemplazar a las autoridades haitianas".
El general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur estadounidense, destacó el miércoles el "notable trabajo" de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH) "en mantener la estabilidad y la seguridad", por lo cual agregó que "trabajaremos con ellos".