El jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, condenó este domingo la puesta en libertad de siete sicarios, incluyendo a Yunior Alfonseca Soto, por parte de un juez suplente de instrucción de la jurisdicción de Santo Domingo.
El grupo está implicado en la muerte de cuatro personas, encontradas asesinadas el pasado ocho de diciembre en el kilómetro 29 de la Autopista Duarte, de la capital.
Dijo que con esa decisión se echó por el suelo una ardua labor de investigadores policiales, que arriesgaron sus vidas para desmantelar una banda que se confirmó ejecutó 12 personas por encargo.
Guzmán Fermín indicó que respeta la decisión del juez suplente de la Tercera Sala del Tribunal de Instrucción de la provincia Santo Domingo, aunque no la comparte. No obstante, sostuvo espera que esa decisión sea reconsiderada.
"Yo respeto la decisión de los magistrados, encabezados por Jorge Subero Isa, pero igualmente condeno el fallo de ese juez suplente que ha echado por debajo la justicia, ya que debió pensar en los familiares de las víctimas", precisó.
Señaló que no hay palabras para definir el pensar de la Policía al ver que un juez pone en libertad a delincuentes que perseguía desde hace más de tres meses por la comisión de varios hechos.
Sostuvo que esa decisión deshonra a quien la hizo, al tiempo que deliberó sobre la reacción de la sociedad dominicana sobre el caso. Lamentó que se haya aprovechado que la opinión pública estaba centrada en la tragedia de Haití para tomar una decisión de esa naturaleza.
Por este caso fueron detenidos en Los Pinos, de Guachupita, en la capital, los nombrados Delvi Martínez Moreta, Enyer Mejía Mañón (Alex), Rafael Pimentel Beltré Suazo (Andy), Daniel de los Santos Gutiérrez (Lilo), Carlos Miguel Zabala (Morao) y el primer teniente de la aviación Carlos Hernández Monte de Oca.
El grupo fue apresado por su presunta participación en la ejecución de Ramón Leonardo Paulino Valdez, Carlos Manuel Vicente Rivas, Elvin Noel Díaz Domínguez (Papo) y Juan Díaz Serrano (Nicaurys La Mafia), cuyos cadáveres fueron encontrados a la altura del kilómetro 29 en la carretera Duarte Vieja frente a la granja de Pollos Cibao.