Managua.- Legisladores opositores nicaragüenses presentaron hoy ante el Parlamento una iniciativa de ley para destituir al presidente del país, el sandinista Daniel Ortega, por incapacidad "total y permanente" en el ejercicio de su cargo.
Sin embargo, la solicitud solo tiene el respaldo de 41 de los 92 diputados que integran ese Poder del Estado, 21 menos de lo que se requiere para destituir a un Jefe de Estado.
"La negativa del presidente de la República a cumplir el deber fundamental de su cargo, como es cumplir y hacer cumplir la Constitución Política y las leyes, lo incapacita para ejercer cualquiera de las otras atribuciones conferidas constitucionalmente", argumenta el proyecto de ley.
El primer secretario del Parlamento, el liberal opositor Wilfredo Navarro, explicó a los periodistas que para destituir a un Jefe de Estado se requiere el voto de 62 de los 92 diputados, votos que no reúne la oposición.
En la exposición de motivos para la destitución, mencionan un decreto emitido por el presidente Ortega el pasado día 9 con el que prorrogó en sus cargos a autoridades de poderes e instituciones del Estado cuyo mandato expira este año, pero que deben ser ratificados y elegidos por la Asamblea Nacional.
"El referido decreto constituye una violación flagrante por parte del presidente Ortega a la Constitución Política" sostienen los opositores en la iniciativa, para quienes esa decisión "pone de manifiesto una incapacidad total" del gobernante sandinista para continuar ejerciendo el cargo.
Ese decreto ha sido descalificado por la oposición, empresarios y representantes de organismos de derechos humanos y la sociedad civil, que han calificado la medida como un "golpe de Estado" y han denunciado lo que consideran una "vocación totalitaria" de Ortega por permanecer en el poder.
La oposición anunció que propondrá una votación secreta para esa iniciativa, porque muchos diputados sandinistas podrían votar por su destitución.
El vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, dijo hoy a periodistas que ese proyecto de ley "es un absurdo", porque ningún grupo parlamentario tiene los votos para destituir al mandatario.