Washington.- La muerte de ocho personas en un tiroteo en Virginia, Estados Unidos, se suma a la larga lista de sucesos similares ocurridos en este país en los últimos años, entre los que figuran los siguientes:
El 5 de marzo del pasado año cinco personas murieron en Cleveland (Ohio) por el ataque de un hombre armado con una pistola semiautomática.
Cinco días después otro hombre asesinó a diez personas en las proximidades de Samson (Alabama) antes de suicidarse. Cinco de las víctimas eran familiares del agresor, que guardaba una lista de las personas que le habían "perjudicado".
El 29 de marzo ocho personas murieron y varias más resultaron heridas en una residencia para ancianos y enfermos de Alzheimer en Carthage (Carolina del Norte), que fue atacada por un hombre, quien resultó herido por la Policía.
El 3 de abril un hombre armado mató a trece personas en un centro de atención a inmigrantes y refugiados en Binghamton, en el Estado de Nueva York. Después, el agresor se suicidó.
El 5 de agosto cinco personas perdieron la vida y quince resultaron heridas cuando un hombre irrumpió a balazos en un gimnasio de las afueras de la ciudad de Pittsburgh, en Pensilvania.
El 29 de agosto fueron encontradas siete personas muertas y otras dos heridas, una de las cuales falleció poco después, en el vecindario de casas móviles "New Hope" en el condado de Glynn (Georgia). Fue detenido y acusado de homicidio un joven de 22 años que había alertado de la tragedia. Entre los fallecidos estaban el padre, un tío y varios primos del presunto agresor.
El 20 de septiembre 2009 se hallaron los cadáveres de una mujer y sus cinco hijos, de entre 9 años y 11 meses, en un apartamento de North Naples en el Condado Collier (Florida). Mesac Damas, marido y padre de las víctimas, confesó el crimen tras ser detenido en Haití y aseguró que actuó poseído por "fuerzas místicas".
El 6 de noviembre el comandante Nidal Malik Hasan, un psiquiatra especializado en estrés postraumático, mató a trece personas e hirió a otras treinta, en la base militar de Fort Hood (Texas).
Ya en 2010, el pasado 7 de enero, Timothy Hendron, de 51 años y ex empleado de una compañía eléctrica de San Luis, entró en un edificio de la empresa armado con un rifle AK47 y disparó de forma indiscriminada. Murieron cuatro personas, incluido el agresor.
El 16 de abril de 2007 ocurrió una de las mayores matanzas de los últimos cincuenta años en Estados Unidos cuando el estudiante surcoreano Cho Seung Hui mató a 32 alumnos y profesores en la Universidad Politécnica de Virginia y luego se suicidó.
El 18 de julio de 1984 Oliver Humberty, veterano de Vietnam, asesinó a tiros a 22 personas e hirió a otras 18 en un restaurante de comida rápida McDonald de San Isidro, en San Diego (California), antes de ser abatido por la policía.
También se encuentra entre los ataques más sangrientos ocurridos en Estados Unidos el protagonizado el 16 de octubre de 1991 por George Hennard, un camionero que asesinó a tiros a veintidós personas en una cafetería de Killeen (Texas) y después se suicidó. EFE