Tegucigalpa.- El nuevo presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y el embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, dieron hoy "prácticamente" por normalizadas las relaciones entre ambos países tras la crisis causada por el golpe de Estado de 2009 contra Manuel Zelaya.
"Mucho me alegra que hoy, con la visita del señor embajador, estemos normalizando prácticamente ya la relación con Estados Unidos", dijo Lobo en una rueda de prensa con Llorens, luego de reunirse en la Casa Presidencial.
"Estamos empezando ya, estudiando en Washington el procedimiento para reanudar nuestra asistencia económica" a Honduras. El señor presidente y yo hablamos de este procedimiento", anunció Llorens.
Estados Unidos, al igual que otros países y organismos internacionales, congeló su ayuda a Honduras y desconoció a varios diplomáticos hondureños a raíz del derrocamiento de Zelaya el 28 de junio pasado.
Llorens adelantó que "no hay ningún problema" para que el nuevo Gobierno hondureño, que asumió el poder el miércoles, acredite a su embajador en Washington.
Además, indicó, habrá "una respuesta muy rápida" de Estados Unidos en cuanto a la reactivación de la cooperación con Honduras en el combate conjunto del narcotráfico y el crimen organizado.
Apuntó que esta fue su "primera reunión oficial" con Lobo y que ambos junto a funcionarios de ambos países analizaron "las prioridades de su Gobierno" y "en qué forma Estados Unidos puede colaborar".
Lobo, que asumió la Presidencia este miércoles, subrayó que la relación con Estados Unidos es "fundamental" para Honduras, sobre todo porque en ese país viven 1,3 millones de inmigrantes hondureños, cifra en la que coincidió con Llorens
"¿Cómo no va a ser fundamental para nosotros una buena relación con el pueblo y Gobierno de Estados Unidos?, para mí es prioritario, primero de todo, el más de un millón de compatriotas que está en Estados Unidos, eso demanda una relación cordial", expuso.
"Para nosotros es fundamental mirar al norte, no únicamente por el corazón, sino también porque la razón nos dice que es lo más correcto", puntualizó el gobernante hondureño.
Recordó que las remesas de dólares que envían los hondureños desde Estados Unidos benefician a "familias de menores ingresos".
Llorens anunció su colaboración para que el Gobierno de Lobo logre una nueva prórroga del Estatus de Protección Temporal (TPS, siglas en inglés), al que están acogidos 75.000 hondureños para poder trabajar y gozar de seguridad social en Estados Unidos.
El TPS, que debe ser renovado periódicamente, expirará el 5 de julio próximo.
Llorens reiteró sus elogios al Gobierno de integración que inauguró Lobo, ganador de las elecciones de noviembre, y su respaldo a la creación de la Comisión de la Verdad para esclarecer el golpe contra Zelaya, quien este miércoles abandonó el país con destino a República Dominicana después de haber permanecido desde septiembre refugiado en la embajada de Brasil.
Lobo y Llorens coincidieron en que ambos países continuarán esfuerzos para lograr que el nuevo Gobierno hondureño sea plenamente reconocido por la comunidad internacional, que en su mayoría es reacia a validarlo por entender que es producto de unas elecciones celebradas, el 29 de noviembre pasado, en un marco de ruptura constitucional.