Washington.- Estados Unidos está trabajando con las autoridades haitianas para esclarecer las circunstancias sobre la detención de diez estadounidenses en Haití acusados de tráfico de menores en el país caribeño, informó hoy el Departamento de Estado.
Las autoridades están "trabajando para tratar de determinar qué pasó y la motivación que hay detrás de esa gente", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, quien apuntó que "quizá ellos mismos den más detalles" en su próxima comparecencia ante un juez, prevista para hoy.
Los diez estadounidenses, miembros de una organización llamada New Life Children’s Refuge (Refugio de Niños Nueva Vida), fueron detenidos el sábado en el paso fronterizo de Malpass, en el límite entre Haití y la República Dominicana, cuando trasladaban una treintena de menores supuestamente en situación irregular.
"Evidentemente hay dudas sobre el procedimiento y si habían hecho los trámites necesarios para trasladar a los niños", señaló el portavoz, que manifestó que estas son algunas de las cuestiones que están tratando de resolver las autoridades de ambos países.
Crowley explicó que aún "hay que dejar que la investigación siga su curso" y consideró que el proceso legal que se ha abierto en Haití está siento "justo" y "transparente".
Está previsto que los estadounidenses declaren este lunes ante una corte que decidirá si deben ser juzgados en Haití o en EE.UU., informó la ministra de Comunicación y Cultura, Marie Laurence Lassec, quien pidió respeto a las normas del país y a sus sistema judicial.
Crowley dijo que Estados Unidos está ayudando a las autoridades haitianas en todo lo posible para determinar los motivos detrás del traslado de esos niños hacia República Dominica, pero la decisión de dónde serán juzgados los sospechosos "es realmente del Gobierno de Haití".
Crowley aseguró que han tenido acceso consular "ilimitado" a los arrestados, que incluso han podido facilitar atención sanitaria a una de las personas con problemas médicos, y señaló que espera que haya personal de la embajada presente durante el proceso judicial.
Los detenidos, miembros de la iglesia Central Valley Baptist Church in Meridian, están detenidos en los calabozos de la Dirección Central de la Policía Judicial, en Puerto Príncipe, a la espera de prestar declaración.
El reverendo Clint Henry, uno de los miembros esta comunidad con sede en Idaho (EE.UU.), aseguró en declaraciones a CNN que los misioneros estaban tratando de ayudar a esos niños a empezar una nueva vida.
Henry aseguró que su intención era salvar a los niños que habían quedado huérfanos después del terremoto que asoló el país y alojar a los menores en hogares temporales.
Sus intenciones eran "honestas y puras", aseguró Henry. No obstante, según las autoridades haitianas, al parecer varios de los menores confirmaron que tienen padres y dieron incluso sus direcciones y números de teléfono.
El primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, calificó de "secuestro" el suceso y lamentó que estén involucrados menores.
"Quién está haciendo esto, no lo sé. Cuales son sus verdaderos objetivos o actividades. No lo sé. Pero esto es secuestro, y es más grave porque están involucrados niños", dijo en una entrevista con CNN.
El Gobierno haitiano ha confirmado que existe tráfico de niños en el país caribeño tras el terremoto que el pasado 12 de enero devastó la capital, Puerto Príncipe, y otras poblaciones cercanas.