Madrid.- La ex presidenta Michelle Bachelet considera que el centroizquierda chileno debe hacer una autocrítica profunda y "desarrollar liderazgos variados" tras la derrota electoral frente a la derecha, en una entrevista con Efe en Madrid en la que abordó su nueva etapa al frente de la Fundación "Dialoga".
En su primer viaje al exterior después de traspasar el pasado 11 de marzo la Presidencia de Chile a su sucesor, Sebastián Piñera, Bachelet visita España, donde este fin de semana participó en Valencia en el Foro "Mujeres por un Mundo Mejor" y hoy se encuentra en Madrid para recabar apoyos con distintos organismo para su fundación, que planea presentar "después de Semana Santa".
Esta pediatra de 58 años, que dejó la Presidencia chilena con el 84 por ciento de aprobación popular pese a que su despedida se vio ensombrecida por el terremoto del 27 de febrero, piensa seguir trabajando por su país desde su Fundación, especialmente por la reconstrucción de las zonas devastadas por el seísmo y el tsunami.
Su análisis del gran cambio político que ocurrió en Chile con la llegada de la derecha al poder desemboca en la necesidad de que la Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernó en los últimos 20 años, abra un periodo de reflexión y autocrítica.
"Yo tengo algunas opiniones, pero creo que lo que importa aquí no son las opiniones personales, sino un debate profundo en el interior de los partido de la Concertación y de la propia Concertación".
Ante la paradoja de que con los resultados obtenidos en sus cuatro años de Gobierno y la amplia aprobación popular a su gestión, al final la coalición perdiera las elecciones, la socialista Bachelet dijo que impulsará que "podamos hacer una autocrítica muy profunda de qué hicimos bien, pero también qué fue aquello que la gente castigo y por lo cual la derecha llegó al poder".
De cara al futuro, ve muy importante "desarrollar liderazgos variados", porque "hay gente joven espectacular, a los que hay que darles espacio", y citó en concreto los nombre de Ricardo Lagos Weber, Carola Tohá, Fulvio Rossi, Marcelo Díaz, Alberto Undurraga, Claudio Rego y José Antonio Gómez, "por mencionar algunos pero hay muchos más".
"Lo importante, más allá de los nombres, es que hay un número relevante de gente joven, y no tan joven, nueva, con ganas, con entusiasmo, que cree en este proyecto político, que habrá que ajustar a las nuevas realidades, porque el Chile de hoy, y este es otro de los análisis que hay que hacer, es un Chile distinto del 90, del 94, incluso del Chile que me tocó a mi al inicio de mi gobierno", agregó.
Michelle Bachelet, que afirma que ahora se concentrará en "ser útil" a su país, huye de los augurios sobre su eventual vuelta en las elecciones de 2014.
"Siempre he señalado que cuatro años en política es demasiado tiempo y yo no soy adepta a la política-ficción", afirma.
Pero, al mismo tiempo, reconoce que cuatro años es un periodo un poco corto para desarrollar plenamente un programa político, por ello aboga por abrir "una discusión profunda de cuáles son los tiempos adecuados para el desarrollo de un programa de Gobierno".
Alertó además de que "cuando uno acorta los periodos se generan incentivos que terminan siendo perversos en el desarrollo de las relaciones, porque más tarde el destino de los parlamentarios está mas ligado al futuro candidato que al presidente en ejercicio", y ello ocurre también entre los líderes de la oposición.
Sobre la reconstrucción de las áreas devastadas por el terremoto, Bachelet afirma que el Gobierno tendrá que definir "un menú de alternativas" y asegura que no tiene claro "cuál será finalmente el costo que va a significar levantar el país.
Entre las posibles opciones, "sin duda, que una reforma tributaria es posible", por lo que ve necesario "una evaluación bien detallada de si es el momento" de proceder a una medida de ese tipo, opción que en su opinión "no hay que descartar", aunque destaca que el Gobierno puede recurrir también a créditos internacionales a buenas tasas.
Sobre la posibilidad de que el Ejecutivo de Piñera pudiera optar por la venta de empresas públicas para generar ingresos, afirmó que "si hay empresas públicas que están funcionando bien y que, por ende, están generando ingresos al país, esta no sería la mejor manera de resolver las necesidades económicas".
"Pensaría más bien en posibilidades como la reforma tributaria o un crédito internacional", puntualizó.
Se declara orgullosa de sus medidas sociales, sobre todo las relativas a la infancia y a los mayores, -"desde las salas cuna, el acceso de muchos más niños a la educación, hasta la reforma de las pensiones"-, y echa en falta no haber podido sacar adelante la reforma del sistema electoral para "cambiar a otro más representativo, más proporcional" y el acuerdo para que los chilenos en el exterior puedan votar. EFE