La Unión Nacional Azucarera (UNAZUCAR) estableció hoy que la oportuna importación de azúcar frenó la escalada especulativa de precios en el mercado del dulce provocada por sectores inescrupulosos del comercio, cuyo desmedido afán de lucro lo conduce especular con los productos de primera necesidad en la canasta familiar, dentro de la cual el azúcar es de uso preponderante.
César Heredia presidente del gremio azucarero, ponderó como positiva la autorización del gobierno para la importación de unas 70,000 toneladas métricas de azúcar a fin de conjurar la escasez en el mercado nacional fruto de la inusitada demanda del producto desde Haití, tras el terremoto que asolo a ese país y que generó el incremento de las necesidades alimentarías de esa nación, situación aprovechada por comerciantes de ambos países para especular con el azúcar, mercancía de amplio consumo en ambas poblaciones.
Con la medida el precio oficialmente se ha establecido en 16 pesos el azúcar tipo crema y 18 pesos el azúcar tipo refino, de acuerdo al consenso de sectores del gobierno, el comercio y la industria que intervienen en el mercado nacional azucarero, por lo que el consumidor no deberá pagar más de los precios indicados por el producto.
Señalo Heredia que la producción nacional de azúcar estimada para la presente zafra es de 565.000 toneladas métricas cantidad suficiente para satisfacer las necesidades del mercado nacional y los compromisos de exportación hacia los mercados internacionales, por lo que de no acontecer la tragedia haitiana las distorsiones de mercado provocada por los especuladores del comercio no se hubieran producido.
La demanda de azúcar del país haitiano es de unas 200,000 toneladas métricas al año indicó Heredia, señalando a continuación que la medida del gobierno a la vez que protege al consumidor dominicano asiste al pueblo de Haití en una nueva necesidad.
No obstante, hizo un llamado a las entidades gubernamentales que tienen la función de regulación del mercado azucarero y protección al consumidor para que mantengan ojo avizor sobre el comportamiento del mercado para su debida intervención, pues es conocida la capacidad para acaparar mercancía, crear escasez artificial y especular con los precios que tienen sectores agiotista del comercio.