Madrid.- El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo y la Asociación de Usuarios de la Comunicación han denunciado hoy que los pilotos de la Fórmula uno hacen "publicidad encubierta de marcas de tabaco", pese a su prohibición en la Unión Europea desde 2003.
En una nota, las dos organizaciones afirman que la industria tabaquera busca atajos para burlar esa prohibición y el mejor ejemplo -dicen- son las competiciones automovilísticas de primer nivel, como la Fórmula uno, donde sus promotores "parecen tener bula para incumplir la normativa vigente".
Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), integrado por 44 asociaciones médicas, la tabacalera Phillip Morris aporta cada año a la firma Ferrari unos 100 millones de dólares para promocionar su primera marca de cigarrillos.
Los instrumentos para esta promoción son los coches de Fórmula uno con sus logotipos y sus pilotos, y "la estrategia de la tabaquera se ampara en que varios de los grandes premios del circuito se organizan en países sin regulación de la publicidad".
"Pero resulta que la difusión es de alcance mundial, por lo que en televisión e internet aparecen los logos explícitos de la marca", añade la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC).
Por otra parte, cuando Ferrari participa en una carrera en la UE o en otros países con prohibición de la promoción pública del tabaco, lo que aparece es una especie de código de barras que alude visualmente a la marca de tabaco.
La asociación de imágenes es "bastante explícita", hasta el punto de que la AUC, junto al CNPT, está valorando la posibilidad de iniciar acciones legales para poner fin a lo que califican de "publicidad encubierta".
Ambas entidades recuerdan que la publicidad de tabaco y el patrocinio asociado a sus marcas y productos está prohibida en Europa desde la entrada en vigor de una directiva europea del 26 de mayo de 2003.
La prohibición, que ya existía anteriormente en Finlandia, Noruega o Francia, incluye cualquier comunicación comercial o contribución a eventos cuyo "objetivo o efecto directo o indirecto sea la promoción de un producto del tabaco", y en España queda recogida por la ley antitabaco.
Sin embargo, agrega el comunicado, a diario se puede observar cómo las tabaqueras siguen encontrando el modo de mantener la presencia del tabaco -y en ocasiones de sus marcas- en los medios de comunicación a través de prácticas de publicidad encubierta, igualmente prohibidas.
El salto sobre la legalidad -explican- suele hacerse apelando a la libertad artística o de expresión en largometrajes y teleseries, en revistas y semanarios de moda y actividades deportivas, así como utilizando a personajes populares para atraer a los jóvenes.
La estrategia consiste en asociar el tabaco a valores como el éxito, el riesgo, la juventud, el glamour, la rebeldía y otras serie de valores atractivos para los jóvenes, quienes en su razón de su edad son poco sensibles a los mensajes institucionales sobre las enfermedades que causa el tabaco. EFE