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Sugar Ray Robinson, cuando llegó a 128 peleas, sólo había sufrido un revés y se lo propinó Jake LaMotta, uno de los grandes de la época,
En 1955 se convirtió en el primer boxeador de la historia en ganar por sexta ocasión un campeonato del mundo, pues volvió a conquistar la faja de los medianos.
Por sus resonantes triunfos, fue nombrado boxeador del año dos veces durante los cerca de 26 años de carrera profesional.
Otro detalle singular: Robinson fue nombrado el mejor boxeador del siglo XX por la prestigiosa agencia noticiosa Associated Press (AP), mientras que la cadena deportiva ESPN lo señaló como el mejor boxeador de la historia.
Asimismo, la revista The Ring le dio el premio como "el mejor boxeador del mundo kilo por kilo de todos los tiempos". El galardón le fue otorgado en 1997, pero, además, se le nombró "El Boxeador de la Década" en los años cincuenta.
Fue tan extraordinario que Muhammed Alí, calificado como el mejor peso pesado de todos los tiempos, lo consideró también como el grande púgil libra a libra.
Robinson, tras coronarse monarca welter en 1946, los especialistas comenzaron a calificarlo como "una máquina científica de tirar y pegar golpes".
Su historial profesional fue de 202 peleas de las cuales ganó 175 con 19 derrotas, seis empates y noqueó a 108 enemigos. De sus 19 fracasos unos 12 se produjeron cuando ya no tenía condiciones. Estaba en el ocaso de su carrera.
Un boxeador fuera de grupo
Otro dato importante: Robinson, en 1951, abdicó al cetro welter y lo hizo porque tenía interés de invadir la división del peso mediano (160 libras).
Como peleador welter muchos expertos dicen que "fue el mejor de todos los tiempos", por encima Kid Chocolate, Sugar Ray Leonard, Kid Gavilán, José "Mantequilla" Nápoles…
Lo más trascendente de Robinson como peso mediano ocurrió cuando le asestó a Jake Lamotta un duro nocaut en una sangrienta pelea que duró 13 asaltos.
Uno de los rivales más fuertes que tuvo Robinson, además de Lamotta y James Fummer, fue el británico Randolp Turpin. Ante Turpin ganó una pelea y perdió otra.
En síntesis, la maravillosa historia del boxeo profesional no registra otro pugilista de la inmensidad de Sugar Ray Robinson.
Robinson ha sido, sencillamente, el más grande boxeador kilo por kilo de todos los tiempos. ¡Y nadie debe dudarlo!
AL MARGEN.- Toda la crónica deportiva nacional siente la sorpresiva muerte del periodista Iván Brea, quien era un destacado analista del baloncesto y, además, un excelente ser humano. ¡Eterno buen descanso a nuestro nunca olvidado amigo Iván Brea!