Ginebra.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) aplazó hasta mañana el anunció de su decisión sobre levantar o mantener la alerta de pandemia de gripe A, que declaró hace casi un año.
La palabra final está en manos de la directora general del organismo sanitario, Margaret Chan, quien ha optado por darse un tiempo de reflexión adicional antes de dar a conocer si refrenda o no la recomendación que recibió de un grupo de científicos que analizó ayer la evolución de la pandemia.
Una fuente de la OMS confirmó a Efe que la directora general informará mañana, jueves, de su decisión, pese a que anoche se aseguró que ésta sería comunicada hoy.
Los referidos científicos, que integran el llamado "Comité de Emergencia" de la OMS, han transmitido de manera reservada sus conclusiones a Chan, quien ahora tiene la responsabilidad de avalarlas o no.
Las recomendaciones de ese Comité tienen un alto valor científico y se da prácticamente por descontado que la directora general las haga suyas, aunque la demora en anunciar su decisión hace planear la sombra de la duda.
El virus AH1N1 se descubrió en abril del año pasado en Norteamérica y se convirtió en la primera pandemia del siglo XXI debido a su rápida propagación geográfica y a los temores que generó por tratarse de un virus desconocido y con posibilidades de mutar.
Asimismo, se estableció que los grupos de riesgo no eran los habituales (ancianos), sino grupos de edad más jóvenes (incluso en buena salud), mujeres embarazadas y personas con problemas de salud crónicos.
Sin embargo, conforme transcurrían los meses se confirmaba que, globalmente, el virus tenía consecuencias moderadas y que su tasa de mortalidad era incluso menor a la de la gripe estacional.
El virus AH1N1 ha provocado en poco más de trece meses unos 18.000 decesos confirmados por pruebas de laboratorio, frente a las 500.000 muertes anuales que se atribuyen a la gripe estacional.
Pese a esas constataciones, la OMS mantuvo la alerta pandémica argumentando que era necesario prolongar las medidas preventivas mientras se observaba la evolución del virus y se descartaban posibles mutaciones peligrosas.
El virus en cuestión ha circulado de manera predominante en todo el mundo desplazando a la cepa viral de la gripe estacional.
Por ello, existe la posibilidad de que en vista de que la temporada de gripe de este año comenzará en breve en el hemisferio sur, los científicos estimen conveniente observar cómo evoluciona el virus en esta nueva etapa antes de levantar la declaración de pandemia.
Esta situación generó la adopción de medidas excepcionales en todo el mundo con el fin de controlar el ritmo de propagación de esta enfermedad, un objetivo difícil de alcanzar ante el flujo de desplazamientos internacionales.
En ese sentido, la OMS siempre recomendó mantener abiertas las comunicaciones aéreas.
Si la decisión va en el sentido de que la pandemia ha terminado, la alerta se rebajaría al nivel inferior, lo que permitiría mantener ciertas medidas de prevención ante posibles nuevos brotes.