Bogotá.- Los colombianos votaban el domingo en una segunda vuelta para elegir al sucesor de Álvaro Uribe, con el temor de una elevada abstención, en una jornada tranquila en la que el candidato oficialista Juan Manuel Santos aparece como favorito frente al independiente Antanas Mockus.
Los sondeos previos a la elección le dieron un amplia ventaja a Santos, quien prometió en la campaña dar continuidad a las principales políticas de Uribe, mientras Mockus, que rechazó alianzas con los partidos tradicionales, busca sorprender con su promesa de derrotar la corrupción.
Las votaciones comenzaron a las 08.00 hora local (1300 GMT) y cerrarán a las 16.00 hora local (2100 GMT).
Las autoridades temen que la histórica abstención de más del 50 por ciento aumente en la jornada por el favoritismo de Santos, las lluvias en algunas regiones y los partidos del Campeonato Mundial de fútbol que se juega en Sudáfrica.
Uribe fue uno de los primeros en votar y pidió a sus compatriotas salir en forma masiva a las urnas para derrotar la abstención.
"Ver los partidos del Campeonato Mundial de fútbol es muy agradable, el deporte une la humanidad, pero es mucho agradable después de haber votado para cumplir con el deber democrático de participar en la elección del nuevo presidente de Colombia", dijo el mandatario después de votar en la histórica Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá.
Mockus, un matemático y filósofo de origen lituano de 58 años, reiteró su llamado a sus seguidores y los abstencionistas para que lo apoyen y le permitan convertirse en el próximo presidente de Colombia.
"Hoy es el paso final, alegría, Colombia es gobernable con democracia, la democracia conviene y es posible", dijo Mockus a periodistas.
Ambos candidatos, que se comprometieron en la campaña a continuar con las principales políticas de Uribe, se enfrentan en una segunda vuelta debido a que ninguno alcanzó la mayoría absoluta en las votaciones de fines de mayo en las que quedaron fuera de la carrera por la presidencia siete aspirantes.
FFAA en máxima alerta
Santos ex ministro de Defensa de Uribe y candidato del Partido de la U, obtuvo 6,8 millones de votos en la primera vuelta frente a Mockus, líder del Partido Verde y ex alcalde de Bogotá, que alcanzó 3,1 millones de sufragios.
Casi 30 millones de personas están habilitadas para sufragar en el país de 44 millones de habitantes, donde el voto no es obligatorio e históricamente registra una alta abstención.
Las Fuerzas Armadas permanecen en estado de máxima alerta para garantizar el normal desarrollo de las elecciones y evitar posibles ataques de la guerrilla, que acostumbra a ejecutar actos de sabotaje y violencia durante las votaciones para demostrar poder militar, de acuerdo con fuentes de seguridad.
El ganador asumirá la presidencia el próximo 7 de agosto para un periodo de cuatro años, con la posibilidad de buscar la reelección.
Los programas de Gobierno de Santos y Mockus coinciden en mantener la lucha contra las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la negativa a negociar con los rebeldes y en la disposición a recomponer las relaciones diplomáticas con Venezuela.
Pese a sus orígenes políticos y sociales opuestos, ambos ofrecen combatir el desempleo de más de un 12 por ciento -uno de los más altos de América Latina-, enfrentar la pobreza en la que vive casi la mitad de los colombianos, así como mejorar la cobertura de salud y el acceso a la educación.
A diferencia de cuando Uribe fue elegido en el 2002 y reelecto en el 2006, el tema de seguridad pasó a un segundo plano y el próximo presidente deberá concentrarse en solucionar los crecientes problemas sociales, sin descuidar la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, de acuerdo con analistas.
El próximo presidente también deberá impulsar decisivas reformas para aumentar el recaudo de impuestos, reducir el déficit fiscal y lograr un crecimiento del Producto Interno Bruto que garantice la sostenibilidad de la economía de este país exportador de petróleo, carbón, ferroníquel y café.