El lago Enriquillo inició su ensanchamiento lenta e inexorablemente. Los agricultores alertaban, decían esos campesinos, dentro de los más pobres, que veían los árboles pasar a palos secos. Entonces, el país vio abrirse una tanda de hipótesis por parte de profesionales, familiares del entorno del Lago. Para unos, los aportes en agua venían del Yaque del Sur. Sin embargo, obviaban la laguna de Cabral porque, al contrario, esta veía sus límites reducirse.
Según estos, todo se resolvía con un muro de contención. Para otros, las explicaciones se debían buscar a partir de la pluviometría (no registrada) de las sierras de Bahoruco y de Neiba que habían recibido muchas lluvias todos los meses anteriores y las habían almacenado para ahora devolverlas al lago Enriquillo. Hasta la laguna del Limón tenía, otra vez agua. Entonces, las hipótesis sobre pluviometría, sobre geología incluyendo cambios en el régimen de los vientos locales y de la evaporación debido al aumento de la superficie inundada intentaron dar alguna luz sobre el fenómeno.
Quien escribe, obviaba las fronteras y miraba del lado haitiano donde ocurría, en ese mismo momento, el desbordamiento del Etang Saumatre. Esa laguna está en 14 metros/snm y el lago Enriquillo en 37 m por debajo del nivel del mar. Entonces, es obvio que este último, recibía aguas del Saumatre. ¿Pero de dónde vienen las aguas de esa laguna que inundaban ya el mercado internacional, las Aduanas, aproximándose peligrosamente a la carretera La Descubierta – Jimaní?
Se debían formular nuevas hipótesis incluyendo los impactos antropogénicos en la Plaine du Cul de Sac, de la sobrepoblación y de sus necesidades. ¿Se redujo, se salinizó el manto freático? Seguramente que si y se produce una intrusión marina desde el Atlántico, que eleva el nivel del manto freático. Estaríamos, entonces, por primera vez en la Isla, frente a una manifestación del cambio climático planetario, en una región del mundo, particularmente vulnerable producto de una situación social y económica insostenible en La Plaine du Cul de Sac y que tiene repercusiones en la Hoya de Enriquillo.
Debemos urgentemente comprobar la veracidad de esa hipótesis, porque desde ya, hay que reubicar en una zona alta todas las instalaciones aduanales y por qué no, a la ciudad de Jimaní.