"Una organización revolucionaria se rige por sus principios, sus estatutos, normas y disposiciones emanadas de sus órganos de dirección legal y legítimamente constituidos", afirmó el MPD al momento de anunciar la separación de sus filas de los dirigentes Fidel Santana e Hinginio Báez.
"Nuestro partido, por su carácter marxista-leninista, funciona mediante el centralismo democrático, y no de manera despótica ni por caprichos o intereses particulares de una persona o de una camarilla que pretenda sustituir los canales normales por el desorden y las actitudes medalaganarias y oportunistas", dijo.
El MPD dijo que Fidel Santana, Higinio Báez y otro sólo identificado como Simón, "desde hace unos dos años se constituyeron en una camarilla que pretendía adueñarse del partido y cambiar totalmente su esencia, usando para ello una serie de irregularidades y violaciones a las más elementales normas de la disciplina y los métodos de dirección de un partido revolucionario".
Agregó que estos dirigentes "pasándole por encima a todos los mecanismos de dirección, Fidel Santana, secundado por Higinio y Simón, se arrogaba el derecho de tomar decisiones que son de la exclusiva responsabilidad de los más altos organismos de dirección".