Washington.- La Casa Blanca presentó hoy su estrategia para la lucha contra el sida en EE.UU., que busca reducir en un 25 por ciento los contagios en los próximos cinco años y que pone el énfasis en la educación sobre la enfermedad.
El plan se fija tres metas: reducir las infecciones, mejorar el acceso al tratamiento de los pacientes y reducir las disparidades sanitarias relacionadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
Cada año, cerca de 56.000 estadounidenses contraen el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), según datos de Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que indican que el número de personas que padece esta enfermedad en el país (1,1 millones) no para de crecer.
Cada 9,5 minutos se contagia un nuevo estadounidense. Sin embargo, uno de cada cinco seropositivos desconoce que lo es.
Gracias a este plan se aumentará el esfuerzo de prevención entre los sectores de la población que presentan un mayor número de nuevas infecciones por el VIH: varones homosexuales, afroamericanos y latinos.
También se buscará que el 85 por ciento de los pacientes pueda recibir las medicinas necesarias para frenar el progreso de la dolencia en un plazo de tres meses después de ser diagnosticada la enfermedad.
En una carta que acompaña el informe, el presidente de EE.UU., Barack Obama, indica que el país vive una "epidemia nacional que demanda un compromiso renovado, una mayor atención pública y liderazgo".
"El éxito requerirá el compromiso del Gobierno a todos los niveles, las empresas, las comunidades, la filantropía, las instituciones educativas, las comunidades científicas y médicas, los pacientes de sida y otros", apunta Obama.
Por su parte, al presentar el plan, la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, subrayó que no se puede permitir la "complacencia": "No, cuando en los diez minutos que llevo hablando otro estadounidense acaba de contagiarse con el VIH".
Por ello, indicó, la "estrategia pide un esfuerzo agresivo para educar a los estadounidenses acerca de lo peligrosa que es aún esta enfermedad y los pasos que pueden dar para protegerse a ellos mismos y a sus seres queridos".
Para financiar parte del programa se dispondrán 30 millones de dólares del Fondo de Prevención creado por la ley de reforma sanitaria, anunció Sebelius.
Para reducir la discriminación contra los seropositivos, la estrategia pide que se integren los programas de información sobre el sida en "todas las iniciativas sanitarias y en todos los ambientes educativos", incluidas las comunidades donde la incidencia es baja.
Por este motivo, se recurrirá a las redes sociales y a las campañas de concienciación en las escuelas para difundir información sobre la enfermedad.
Al mismo tiempo, se establecen objetivos para mejorar la coordinación entre las agencias federales y estatales, de modo que se reduzcan las disparidades en el tratamiento según las distintas zonas del país.
El pasado viernes, el Gobierno reasignó 25 millones de dólares a estados que cuentan con listas de espera en sus programas de asistencia medicinal para el sida, que ayudan al tratamiento de aquellos pacientes sin medios.