La Noticia acerca de que Earl se ha convertido en un peligroso huracán de categoría 4, con vientos máximos sostenidos de unos 215 kilómetros por hora, hace que los territorios que bañan las aguas del Caribe se pongan en total alerta.
Si en las horas futuras el fenómeno atmosférico prosigue su fortalecimiento y avance, la República Dominicana deberá multiplicar las medidas preventivas, pues la Oficina Nacional de Meteorología pronostica lluvias, lo cual, como se conoce, significa para el país un peligro mayor, sobre todo para quienes habitan en zonas vulnerables a deslizamientos de tierra y aquellos cuyos hogares se erigen próximos a ríos, arroyos y cañadas, donde las crecidas han dejado irreparables daños humanos al paso de los años.
También debe tenerse en cuenta que la alerta temprana a la cual ha convocado Meteorología, significa mucho más que protegerse de aguaceros: las lluvias incrementan las aguas que de manera indiscriminada queda depositada en recipientes contentivos de las larvas de mosquitos, muchos de ellos vectores del dengue que en estos tiempos ha saldado decenas de víctimas, la mayoría de la población infantil.
En lo que va de año, desde que se inició la actual temporada ciclónica del Atlántico, el pasado 1 de junio, que concluirá el próximo 30 de noviembre, se han formado cinco tormentas tropicales y tres huracanes, según informaciones al respecto y “se pronostica un fortalecimiento adicional", tal y como apuntó el Centro Nacional de Huracanes (CNH), de EE.UU.
La Administración Nacionalde Océanos y Atmósfera de EE.UU., por su parte, vaticinó la formación de entre 14 y 20 tormentas y de 8 a 12 huracanes que pueden afectar a Estados Unidos, el Caribe, Centroamérica y el Golfo de México.
Toda esta información sobre una temporada "muy activa" representa la necesidad de adoptar medidas preventivas, pues nunca se debe esperar ese momento en el cual salvaguardar el hogar y la familia resulta casi imposible.
El saldo de inquietudes y angustias, tanto sociales como naturales, hacen temer con razón de estos aguaceros y otros fenómenos meteorológicos que pueden ocasionarse en el noveno mes del año. Desde ahora, cuanta decisión oportuna se adopte salvará de esas zozobras que subyacen en las experiencias dejadas por pasadas tormentas que han azotado al país.
Cualquier medida es pequeña para proteger a las familias dominicanas. Por todo esto, ante la posibilidad de Earl, cerca o lejos, debemos estar ¡muy alertas!