El Movimiento Popular Dominicano (MPD) llamó a los diferentes sectores del país a unificarse para desplazar del poder al gobierno peledeísta de Leonel Fernández que puesto en marcha carrera de endeudamiento externo e interno a que afectará a las presentes y futuras generaciones de dominicanos.
En una nota de la Comisión Política del MPD, firmada por el profesor Higinio Báez Ureña, destaca que la carrera de endeudamiento externo e interno que ha seguido el gobierno no se detendrá hasta que el pueblo haga salir del Palacio Nacional al leonelismo enquistado en el poder.
La organización manifestó que el más reciente anuncio de endeudamiento da cuenta de una nueva emisión de bonos soberanos por un valor de 500 millones de dólares, al tiempo que se anuncia que el Fondo Monetario Internacional ha autorizado una partida de 1,500 millones por este concepto.
El vocero nacional del MPD, dijo que lo más lamentable y peligroso para el país es que ni un solo centavo de ese dinero será utilizado para invertirlo en activar la economía y en resolver los problemas del pueblo.
El MPD destaca que todo ese dinero será para cubrir el hoyo presupuestario que el gobierno ha acumulado durante el 2010, como resultado de una desacertada política de gastos por el abultamiento de la nómina pública y del uso abusivo del dinero público para imponer sus candidatos a nivel nacional.
“El dinero no le alcanzará nunca a este gobierno que ya tiene más de 300 subsecretarios de Estado y cientos de cónsules y vice cónsules inorgánicos, además de decenas de nóminas y nominillas CB de los Comités de Base del PLD), sin hablar de un cuantioso gasto en publicidad, en gastos de representación y todo tipo de privilegios para sus encumbrados funcionarios”, sostiene la organización.
Manifestó que mientras esto ocurre el gobierno sigue buscando dinero a cualquier costo, imponiendo nuevos impuestos y malgastando el dinero de Petrocaribe y todo lo que le cae en la mano.
Asegura que la población está cruzando el Niágara en bicicleta, ya que la situación de hambre y de pobreza se acrecienta por la falta de circulante y los menguados salarios públicos y privados, lo que obliga a la población a luchar para evitar morirse de hambre.