El licenciado Andrés Van Der Horst dijo este sábado que demandará en los tribunales de Estados Unidos a los directivos de la empresa Advent International, concesionaria Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM), a quienes según un informe de la embajada americana en el país, amenazaba y exigía sobornos.
Van Der Horst también interpondría una demanda en la justicia dominicana en contra de los funcionarios del gobierno que afirmaron que era un corrupto, entre ellos el canciller de la República.
La acusación de corrupción contra Van Der Horst está contenida en un informe del encargado de negocios de la embajada estadounidenses Richard Goughnour, que explica sobre las molestias, amenazas y exigencias de sobornos sufridas por los propietarios de AERODOM cuando adquirieron la gestión de diversos aeropuertos del país.
Van Der Horst opino que el mundo conoce lo que ha sido su lucha para que el aeropuerto de las Américas tuviera mejores servicios, y los nuevos inversionistas desde que llegaron empezaron a subir las tarifas de todo, como parqueo, de vehículos, aviones y las aerolíneas.
También aumentaron en costo de la libra de carga de 2 centavos de dólar a cuatro, lo que enfrentó junto a los productores, obteniendo un decreto que dejó el cobro de 2 centavos a los exportadores de vegetales y en cuatro centavos a las libres exportaciones.
Según Van Der Horst, los directivos de Aerodom se molestaron mucho con esa situación porque representaba una ganancia de decenas de millones de dólares que dejaron de recibir, por cuya razón se destaparon diciendo que su familia está ligada a la producción agrícola.
“Aquí todo el mundo me conoce y sabe a lo que me dedico y cuales son mi actividades empresariales, yo tengo 51 años trabajando con mucha seriedad”, sentenció el funcionario en entrevista telefónica por la Z101.
Sostuvo que la parte más ridícula planteada es que en una fiesta de navidad dijo en forma de broma que le pagaran RD$5.0 millones para retirarse de todo.
Dijo que los directivos de Aerodom se molestaron aún más porque le exigió un mayor respeto y defendió los intereses de los pasajeros, de las líneas aéreas, y de todos el que tenía que ver con la industria de la aviación.
Igualmente, le exigía que el servicio de los aeropuertos fuera mejor o igual a lo anterior y denunció el estado de abandono de los baños, así como que tumbaron una pared sin autorización.