Comenzó yendo a las carreras desde muy niño, junto a su padre, despertando en forma temprana su pasión por los "fierros". Disfrutaba de las competencias, siempre con la ilusión a flor de piel de poder estar algún día del otro lado del alambrado. En 2006 se produjo su debut en la categoría Superescarabajos, logrando el título dos años después. En 2010 se pasó a Superturismo A 1, donde se consagró campeón. Fiel a su pasión, también tuvo una fugaz participación en rally.
-¿Cómo surgió su vinculación con el automovilismo?
-Comencé a principios de 2006 yendo a las carreras para acompañar a Nacho Paullier.
-Pero antes, ¿usted nunca corrió en ninguna categoría?
No, pero desde chico siempre iba a las carreras con mi padre. Él corrió en rally, con el equipo oficial VW y también en pista y hasta alcanzó a correr en el "19 Capitales".
-Pero por parte de su madre también tiene raíces "tuercas".
-Si, claro. Mis tíos Chelo y Miguel Gattás también corrieron. Mi abuelo tenía concesionaria oficial Ford en Maldonado. Tengo herencia por todos lados.
-¿Y cuándo fue que se decidió a correr?
-Yo empiezo a correr cuando a fines de 2006 mi padre viene y me dice que había aparecido la oportunidad de correr un "fusquita" en la categoría Superescarabajos y me fue bastante bien. Corrí tres carreras y al otro año corrí cuatro. En 2008 pude hacer el campeonato entero y logré salir campeón. De diez fechas gané seis y salí segundo en tres. Fue una etapa excelente. En la categoría hay un grupo humano excelente, mucha amistad, solidaridad y hay una gran colaboración entre los pilotos y entre los equipos.
-Siempre corrió con auto alquilado.
-Si, excepto tres carreras, que me había comprado uno, siempre corrí en auto alquilado. Me parece lo mejor, yo creo que el auto propio es para quien puede armarlo por sí mismo y se dedica a eso. Así que yo siempre prefiero alquilar. Obviamente que siempre voy al taller, estoy atento al armado del auto. Para mí ese es el camino más conveniente.
-El año que salió campeón fue un año de transición en la categoría.
-Sí. Fue cuando se hizo el cambio de proveedor de neumáticos, nosotros empezamos a trabajar en enero en el auto y por suerte conseguimos una muy buena puesta a punto y me parece que ahí fue donde sacamos la diferencia. Víctor Hugo trabajó muy bien en ese aspecto. En la primera fecha le sacamos casi dos segundos de ventaja en clasificación al segundo, lo que es una barbaridad, una diferencia muy grande. Yo ni me imaginaba que iba a ganar seis carreras al hilo. Después pensé, bueno, ahora voy a empezar a administrar un poco. Yo ya estaba fino con el auto y le había agarrado muy bien el ritmo. Al año siguiente cuando estaba para definir el campeonato se rompió la bomba de nafta. No sé si hubiera podido salir campeón, pero estoy seguro que podía pelearlo.
-En 2010 pasó a Superturismo A 1. ¿Cómo se dio?
-Al principio la idea era pasar a Turismo Libre. Yo con Gustavo de León tengo una excelente relación. Él quería bajarse de su Ford Escort y no sabía bien qué iba a hacer con el auto. Aparecieron algunos pilotos que se lo querían alquilar y yo dije: "Me quedo en el molde, si lo alquila otro piloto le doy la prioridad, pero sino surge nada, yo me subo al auto". En diciembre de 2009 hicimos una prueba, que fue muy buena, y a mediados de enero teníamos todo concretado con los sponsors y nos pusimos a trabajar para tratar de hacer una gran temporada. Por suerte tengo mucha gente amiga que apoya, pero las empresas también ven que, si te va bien, tienen retorno. Es saber mostrar las marcas que apoyan, hay que satisfacer a los sponsors y es como dice Gustavo de León: "Vos sos un producto, tenés que saber venderte, hay que hacer las cosas bien y demostrarle al que te apoya donde está su marca y a que nivel puede estar".
-¿Cómo encaró la temporada pasada?
-El auto es de Gustavo de León con la preparación de Juan Carlos Delgado y los motores de Alberto Plaván. Comencé el año complicado, me toqué contra un muro en Punta del Este. En la segunda fecha mejoré. Gané una serie en la general y en la A 1, obviamente, después de una gran cantidad de años que Ford no ganaba. Fue una gran alegría familiar. Después fuimos a Mercedes, gané la A 1 y salí segundo en la general y empezamos a remontar. Por la sexta fecha tuvimos un bajón técnico, sufrimos un poco con los motores. Recién en la décima tuvimos un motor bueno. Hubo un cambio radical. Era lo que nos faltaba para ganar
-Pero sus rivales no le sacaron una gran diferencia.
-Sí, tuve suerte también. Cuando pensábamos que teníamos el campeonato casi perdido, se empezó a revertir la situación. Lo que se trabajó para la última fecha fue impresionante, porque teníamos que ir a ganarle a Alfredo Noceti Devoto sí ó sí.
-A usted lo favoreció que en la serie del sábado él abandonó enseguida.
-Sí, pero yo tenía un auto muy rápido. Era notoriamente más rápido que el suyo y se vio en cómo me ubiqué en los puestos generales.
-¿Qué le pareció lo que fue la diagramación de la temporada?
-Fue muy buena, excelente. Me encantó Mercedes. Es un circuito muy rápido con un curvón de quinta a fondo impresionante. Correr en Punta del Este me gustó por el propio entorno que es espectacular. Toda mi familia materna vive allá, fue como correr en mi segunda casa.
-¿Proyectos para este año?
-Por ahora está todo muy verde, no tengo nada definido, pero pienso concretar en estos días. Espero seguir contando con mis auspiciantes y quiero agradecer muy especialmente a mi padre que ha sido el principal impulsor en este proyecto, a todos mis sponsors que me han apoyado permanentemente y a grandes amigos como Diego y Horacio García y Rodrigo Aramendía.
Apoyo: "Desde el primer momento mi padre y mis tíos `Chelo` y `Toti` Gattás estuvieron siempre al firme, alentándome".
Legado
Fernando Etchegorry es el continuador de una línea hereditaria que tuvo participantes en distintas disciplinas del automovilismo.
Su padre, que se llama Fernando, como él, fue asiduo participante tanto en rally como en pista, habiendo tomado parte incluso en la legendaria "Copa de Oro 19 Capitales".
Y por parte de su familia materna, los Gattás también han sido destacados competidores en pista.
El futuro aún no está claro
Con 23 años de edad y dos campeonatos nacionales en su haber, Etchegorry busca nuevos horizontes.
En estos días está abocado, junto a su manager, Gustavo De León, a definir su futuro deportivo, estudiando diversas opciones, tanto en el plano local como en el internacional.
A nivel local las posibilidades apuntan a tener continuidad en la categoría Superturismo, pero sin definir aún con qué auto podría correr.
Una opción puede ser una nueva marca asiática que se incorpora al automovilismo.
En el exterior, sus aspiraciones se dirigen a la República Argentina, pero sin tener hasta el momento una definición exacta de la categoría a la que puede llegar a vincularse este año.