MELBOURNE.- El vigente campeón, Roger Federer, se encontró con el partido más fácil hasta el momento, en el duelo suizo ante Stanislas Wawrinka que le aseguró, por séptimo año consecutivo, su presencia en las semifinales del Abierto de Australia. Su rival será el serbio Novak Djokovic, vencedor del checo Tomas Berdych.
Federer se impuso este martes por 6-1, 6-3 y 6-3 en una hora y 47 minutos de juego ante su compatriota, que fue el enemigo más frágil que el número dos del mundo tuvo en el torneo. Wawrinka nunca inquietó su servicio, nunca fue suyo. Solo dispuso de una opción en todo el partido. Que no aprovechó. Su resistencia fue menor que la del español Tommy Robredo y, sobre todo, que la del francés Gilles Simon. Solventó la eventualidad en una hora y cuarenta y siente minutos.
Necesitaba Federer un choque de trámite después de los sobresaltos que ha padecido en la primera semana. Lo encontró ante un adversario resignado a su condición de número dos de Suiza, a las sombras del relumbrón que genera permanentemente su paisano.
Desperdició la Wawrinka la ocasión de deshacerse del complejo. Solo ha podido una de las siete veces que ha jugado con el vigente campeón. Fue en tierra hace dos años.
El primer duelo entre suizos en los cuartos de final de un Grand Slam no tuvo color.