Perece la tradición de los cabos de año en RD

Aunque es una costumbre que poco a poco desaparece, en la zona rural todavía los cabos de año  son la forma de honrar a los difuntos y de agradarles con toques de atabales y con bebidas espirituosas.
 
La ceremonia se inicia con rezos, que dan paso a toques de congo y  entra a escena una mujer que con una vela en la mano danza sola en el área donde está el altar, llamado túmulo, para concluir da tres vueltas y se para frente a los atabaleros.

Eso marca el inicio de la fiesta, matizada por atabales y ron. El primer género que se toca es el congo, una pareja abre. La mujer con un paño en la cintura. Cuando otra persona quiere participar, entra, danza alrededor de la pareja y la otra de su mismo sexo se retira.

De generación en generación se transmiten esos valores y costumbres con el fin de que prevalezcan, pero las nuevas culturas ponen en peligro el desarrollo de esa expresión.

La gestora cultural Josefina Tavarez, fundadora del museo del Espíritu Santo y quien trabaja desde hace más de 10 años por el crecimiento y el mantenimiento tanto de la confraternidad, como de la localidad de Mata los Indios, considera que existen factores fuertes que podrían influir en la desaparición de esa tradición.

"Esta creencia esta en peligro de extinción, porque esta siendo bombardeada por culturas modernas, hay personas que piensan que esto es una practica arcaica, decadente y fea, también por la situación económica, pero pese  las precariedades, la gente que la mantiene viva esta haciendo una obra grandiosa" expresa.

El rey de la Cofradía del Espíritu Santo, Juan Pío Brazobán, organizó muchas de esas actividades y ahora tocó a sus familiares celebrar la fiesta con la que se conmemoró el primer año de su fallecimiento.

En su fundo,  en la comunidad de Mata los Indios Villa Mella, se reunieron amigos, vecinos, visitantes, y los adultos, lo mismo que los niños mostraron que mantiene viva la tradición y bailaron por más de  ocho horas.

Tavarez explica que muchos de los rituales fueron ordenados por el propio Brazobán, que dejó instrucciones precisas para su funeral y sus aniversarios. Fue un aniversario un tanto distinto.

"En los cabos de años no se acostumbra a tocar pri pri, pero él dejó instruido que se tocara, así como otros rituales que se llevaron a cabo en esta celebración, fueron indicados por el" dijo.

Ritmos originales de África como palos y congo se conjugaron  con otros como el pri pri, una especie de merengue cuyo instrumento fuerte le da nombre (es la forma en que en algunas zonas se llama al acordeón).

Sin importar el origen de esos sonidos, igual fueron disfrutados por jóvenes y viejos que se emparejaban. En el  pri pri la güira, la maraca y el acordeón dan como resultado un ritmo muy pegajoso y similar al merengue típico.

En Mata los Indios la  hermandad celebra la fiesta del Espíritu Santo, La de la Virgen del Rosario, y todas las celebraciones fúnebres; novenarios, cabos de año, baquiní.

Nombrada por la Unesco como patrimonio oral e intangible de la humanidad, la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo, es un legado que forma parte del folclor dominicano, pero por alguna razón la distinción no ha influido en el mejoramiento de las condiciones de vida de sus integrantes.

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