El Tercer Juzgado de la Instrucción, que preside la jueza Elka Reyes, aplazó para el próximo viernes 25 de marzo, el juicio que se le sigue a los once hombres acusados de sicariato, a quienes vinculan al narcotraficante José David Figueroa Agosto y a la muerte de cinco personas.
Durante la audiencia preliminar, el Ministerio Público concluyó la presentación de la acusación formal, en la que presentó unas 276 alegadas pruebas contra los imputados: José Aníbal Hidalgo, José Miguel Rodríguez Almonte, Winston Rodríguez Tavárez, José Hidalgo García, Wilhen Ortiz, Diómedes Moya, Juan Rodríguez Minier, José Alberto de la Cruz, Joel Féliz Cruz y Yermi Mercedes Liranzo, todos acusados de ejecutar personas por orden del narcotraficante José David Figueroa Agosto, por cuyo servicio recibían grandes sumas de dinero.
Las pruebas son tanto materiales como testimoniales y documentales, entre las que se encuentra un fusil AK-47 y 50 cápsulas que se le habría incautado a José Alberto de la Cruz Paredes, quien declaró a la Fiscalía que era propiedad del imputado Winston Antonio Rodríguez.
Los acusados son señalados como los autores de la muerte del ex coronel de la Policía, José Amado González y González; del empresario Rubén Soto Hayet; de Omar Ramón Antigua Polanco; Jorge Volquez Santana y Máximo Gerónimo Paredes. También se le acusa de intentar asesinar a Madeline Bernard Peña, esposa del asesinado coronel González y González.
La acusación, leída por la fiscal adjunta cándida Ramos, coordinadora del Departamento de Delitos contra la Persona de la Fiscalía del Distrito, establece que el imputado Enrique Rojas Matos está sindicado como la persona que pagaba y constataba las muertes y se ha determinado, según las ubicaciones de inteligencia electrónica, que este se encontraba en los lugares donde mataron a González y González, Omar Lantigua y Soto Hayet.
También revela que imputado Rodríguez Almonte habría matado a González y González y Soto Hatet y otros dos hombres y también intentar matar a Bernard Peña.
Los supuestos 11 sicarios acusados por el Ministerio Público de asesinar cinco personas y causar heridas a otras tres, por órdenes del narcotraficante boricua José David Figueroa Agosto, usaban chalecos con la insignia de la DNCD, así como radio de comunicación con la frecuencia de la Policía Nacional.