El escenario político no puede ser menos desalentador y desajustado en el país
en los días que transcurren, y si bien se avanza entre un forcejeo bipartidista, donde el resto de las organizaciones políticas intentan tomar fuerzas y, al menos, estar representadas en las elecciones del próximo año, la realidad indica una carencia de liderazgo que no favorece a nada, ni a nadie.
Mientras legisladores respaldan la reelección de Leonel Fernández, otros
peledeístas resaltan “el alto sentido” del presidente y su respeto a la
Constitución de la República, que prohíbe la continuidad en el poder.
No obstante, algunos dirigentes del partido morado aseguran que está en fase
final el reglamento de elección del candidato presidencial de dicha organización y que la “recolección” de firmas para Fernández no perjudica a nadie, pues finalmente la máxima dirección partidista decidirá quien le representará en 2012.
Por su parte, el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, se reunió con directores de medios y líderes de opinión “para explicar las supuestas irregularidades en el pasado proceso de votación de la XXIX Convención Extraordinaria para afectar su candidatura”.
Pero, al mismo tiempo, la destitución de Emmanuel Esquea Guerrero al frente de la Comisión Organizadora de la Convención, por parte del grupo de Vargas
Maldonado, ha sido considerada inaceptable, no sólo por parte del ex presidente Hipólito Mejía , sino también por otros miembros del partido blanco.
Así están las cosas entre los principales contrincantes políticos del país:
miembros de la Comisión Organizadora del PRD se inquietan por los problemas
internos de la organización, que no de solucionarse debidamente, les impedirán
ascender los peldaños presidenciales; aún cuando los peledeístas anden también dispersos, aparentemente, no hay que olvidar que son ellos los que continúan atados al pináculo presidencial.