Madrid.- Las protestas que viven algunos de los países árabes desde hace varios meses han incrementado la lista de destinos en los que se considera obligatorio extremar la cautela para poder disfrutar de unas vacaciones tranquilas y sin sobresaltos.
Países como Egipto, Túnez, Jordania o Bahréin son lugares a los que el Ministerio español de Asuntos Exteriores ha levantado el «veto» para poder hacer turismo en ellos, aunque recomienda hacerlo con prudencia y manteniéndose alejados de las manifestaciones que se siguen convocando.
Otros, en cambio, han pasado a convertirse en destinos de alto riesgo, como Siria, Libia o Yemen, y el consejo es evitar cualquier viaje.
En este «club» ya llevan desde hace años países como Afganistán, Irak, Somalia, Sudán o la República Democrática del Congo, envueltos en conflictos bélicos de diversa índole.
Pakistán también forma parte de este grupo, ya que, como apunta Exteriores, el riesgo de atentados se ha elevado tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.
Debido al terremoto y al accidente de la central de Fukushima, Japón requiere especial atención, aunque recorrer el país es seguro, salvo el área de 80 kilómetros que circunda a la central nuclear.
Con el fin de tener clara la situación de cada sitio, Exteriores informa en su página web (www.maec.es) del nivel de seguridad de cerca de 200 países para quienes vayan a irse de vacaciones.
También detalla en cada ficha los documentos necesarios de viaje, las normas sobre divisas, las condiciones sanitarias y los teléfonos de emergencia.
Antes de salir al extranjero, el departamento que dirige la ministra Trinidad Jiménez aconseja apuntarse en «el registro de viajeros», un servicio puesto en marcha hace cuatro años y al que se accede a través de la web del Ministerio.
En este buzón, sólo visible para la unidad consular del Ministerio, cada turista puede dejar constancia de su plan de viaje, de los números de contacto y de las personas con las que habría que contactar en caso de emergencia.
Quienes se inscriban podrán recibir mensajes de móvil y correos electrónicos con información si hubiera cualquier incidente o catástrofe en el país al que se hayan desplazado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores también recomienda llevar consigo los teléfonos de las embajadas y consulados que España tiene en el país de destino.
Las oficinas consulares pueden expedir pasaportes por pérdida o robo, dar información sobre los servicios médicos y legales de cada lugar, asesorar en caso de extravío de maletas y ayudar a contactar con los familiares ante una incidencia grave.
También pueden, en casos excepcionales, facilitar dinero si el viajero tiene que ser repatriado por causa mayor.
Los consulados, en cambio, no hacen las veces de agencia de viajes, ni prestan dinero para pagar multas, ni tampoco ponen a disposición del turista servicios de guía o traducción.
Exteriores aconseja igualmente informarse con detalle de las vacunas que requiere cada destino y contratar un seguro de viaje con coberturas amplias ante cualquier eventualidad que requiera un tratamiento costoso.EFE