Sammy Dauhajre, uno de los imputados a la red de lavado de activos, dirigida por el capo boricua José David Figueroa Agosto, fue vinculado al caso por una llamada telefónica en la que el puertorriqueño le pedía al dominicano verificar la numeración de un reloj que le había vendido este último, autenticidad de la cual dudaba el primero.
En la audiencia del juicio que se sigue al caso en el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional se explicó este martes que la llamada la hizo Figueroa Agosto a Dauhajre, desde un motel y fue verificada mientras el fiscal del Distrito, Alejandro Moscoso Segarra y su ayudante José Dantés veían unos videos pornográficos vinculados al caso, en la oficina del abogado Miguel Medina, ubicada en la avenida Abraham Lincoln de la capital dominicana.
José Rafael Ariza, abogado de Dauhajre, inició su discurso de conclusión sobre la acusación contra su defendido mencionando la participación del testigo del Ministerio Púbico, Michael Dauhajre, de quien dijo no fue puesto en el expediente pese a que la Fiscalía estaba consciente de que era la persona más cercana a Figueroa Agosto y con quien éste hizo la mayor parte de los negocios.
Ariza también se refirió a una reunión en la que participó el procurador adjunto, Bolívar Sánchez, quien le habría manifestado a Sammy Dauhajre que al otro día saldría en primera plana en los periódicos, algo que a su juicio influía mucho para que un juez dictara prisión como medida de coerción. Dijo que las autoridades solo buscaban crear impacto del caso en los medios de comunicación.
El jurista considera que el Ministerio Público no ha probado, ni puede probar, los supuestos vínculos de Dauhajre con Figueroa Agosto.
Expresó, además, que su defendido no corre peligro porque, según opina, no formó parte de la red de lavado en que se le menciona.