El gobierno dominicano adoptó medidas de prevención ante el inminente paso por nuestro territorio de la tormenta tropical Irene, la cual tiene una amplia posibilidad de convertirse en un huracán categoría uno en las próximas 24 horas.
Las autoridades habitaron 2,364 albergues, iniciaron evacuaciones en zonas de peligro y cuentan con más de dos millones de raciones de comida para entregarlas a los posibles refugiados. Además, el Ministerio de Educación informó la suspensión de la docencia para este lunes.
También se están siguiendo de cerca los niveles de las distintas presas y se pusieron a disposición del COE todos los centros escolares del país para ser usados como refugios, en caso de ser necesario.
Las medidas fueron adoptadas en una reunión que sostuvo el presidente Leonel Fernández con los miembros de la Comisión Nacional Emergencia (COE), en el Palacio Nacional.
En el encuentro, el mandatario coordinó los trabajos de prevención con: el director del COE, general Juan Manuel Méndez García; el ministro de las Fuerzas Armadas, teniente general Joaquín Virgilio Pérez Féliz; el ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa; la directora de Onamet, Gloria Ceballos, el director de los Comedores Económicos, Nicolás Calderón, entre otros.
El vocero del Poder Ejecutivo, Rafael Núñez, dijo que el gobierno está preparado para enfrentar los efectos de la tormenta tropical Irene, que se estima entre al país pasado el mediodía de este lunes.
El director del COE, general Juan Manuel Méndez, sostuvo que comenzaron a evacuar a personas que viven en zonas vulnerables en San Juan de la Maguana, San Cristóbal y Barahona y en las próximas horas podrían extenderse hasta otros puntos del país.
Osiris de León
El ingeniero Osiris de León informó que durante la tarde del domingo, la tormenta tropical Irene ha mantenido su trayectoria hacia el Noroeste, acercándose a Puerto Rico y proyectándose hacia las costas de la región Nordeste de la República Dominicana, incluyendo Bávaro, Miches, Sabana de la Mar y Samaná.
A las cinco de la tarde de este día, la presión barométrica se mantenía en 999 milibares y seguía la amenaza de alcanzar la categoría de huracán, por lo que una alerta debe estar en vigencia para todas las costas del Nordeste, desde Cabo Engaño hasta Puerto Plata.
“Este fenómeno trae asociado un amplio campo nuboso circular, con potencial para descargar más de 100 milímetros de lluvias en 48 horas, lo que implica que a partir de este domingo se deben adoptar las previsiones de lugar, sobre todo en las presas del Cibao y en las márgenes del río Yuna”, indicó de León.
Meteorología
En su boletín de las seis de la tarde, la Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET, manifestó que la tormenta tropical Irene continuaba moviéndose hacia el oeste/noroeste en aguas del Mar Caribe Oriental, con vientos máximos en 85 kph, que se extienden a unos 240 kilómetros al este y al norte de su centro y su velocidad de traslación es de 28 kph.
Los modelos indican que Irene continuará intensificándose y es probable que pueda convertirse en huracán en las próximas 24 horas. Por lo tanto, la ONAMET mantiene el aviso de huracán desde Cabo Engaño, hasta Pedernales.
