El Gobierno informó este miércoles que depositará el próximo viernes más de 350 millones de pesos en las cuentas electrónicas de los beneficiarios del Programa Solidaridad, con lo que los inscritos podrán comprar alimentos en los diferentes establecimientos pertenecientes a la Red de Abasto Social.
Los beneficiarios podrán realizar sus compras con la Tarjeta Solidaridad usando los depósitos correspondientes al programa «Comer es Primero», a partir de ese día, en más de 5,000 colmados y almacenes adscritos y diseminados por todo el territorio nacional.
El Poder Ejecutivo expresa a través de un comunicado que como cada mes, el Gobierno deposita una suma similar en los diferentes bancos comerciales autorizados, y estos realizan lo propio en las cuentas electrónicas correspondientes a cada familia beneficiaria en todo país.
Lo inscritos en el Programa realizan compras, principalmente de arroz, habichuelas, sardinas, huevos, aceites comestibles, pastas alimenticias, salsa de tomate, azúcar; así como cebolla, ajo, verduras, salami, leche, chocolate, avena y víveres. Cada familia beneficiaria recibirá en su Tarjeta Solidaridad la suma de 700 pesos por el concepto de «Comer es Primero».
Según los datos, el Gobierno transfiere casi 183 millones de pesos cada mes a 800 mil hogares beneficiarios con el Bonogas, en otros depósitos a través de la Tarjeta Solidaridad.
Asimismo, resalta la nota que se ofrece 150 pesos a través del Incentivo a la Asistencia Escolar (ILAE), por cada hijo que una familia envíe a la escuela, hasta un tope de cuatro, lo que puede llegar a 600 pesos adicionales. Otros depósitos son el Bonoluz, un capítulo que subsidia el consumo de energía eléctrica hasta 100 kilovatios por mes y 400 pesos para los envejecientes para comprar medicamentos.
Se recuerda que campesinos residentes en el distrito municipal de Mamá Tingó denunciaron que llevan alrededor de un año sin poder utilizar la Tarjeta del Programa Solidaridad, por la falta de asignación de los recursos correspondientes al proyecto humanitario que ejecuta el gobierno en esa empobrecida región.
Petronila Valentín, quien sirvió de vocera de las familias, manifestó que lleva nueve meses sin utilizar la tarjeta debido a que los beneficios económicos no han sido depositados. Agregó, además, que fue una de las primeras en recibir el carnet, hace más de cuatro años; pero, que el plan ha entrado en un proceso de deterioro.
Expresó que no solo ella se encuentra en esa situación, sino que más de 60 personas padecen de los inconvenientes a la hora de adquirir cualquier tipo de producto y alimentos que deben ser pagados con la Tarjeta Solidaridad.