El “concho” no es sólo asunto de hombres

El transporte público siempre se ha caracterizado por ser un sector dominado por hombres; pero, este oficio empieza a igualarse en género como tantos otros. Es notorio el número de mujeres incursionando en el denominado “concho”, tal es el caso de la señora Felipa Trinidad (Nena).
 
Oficio sumamente difícil en un país donde las reglas de tránsito las trazan quienes más pueden, debido a que no se respetan los semáforos, ni las señales de advertencia. Felipa, quien es madre y abuela, a sus 73 años de edad y con problemas de salud, que van desde la presión hasta dolores reumáticos, decidió ganarse la vida detrás del volante.
 
Nena como la llaman sus familiares, amigos y compañeros, hace 11 años es miembro de la ruta Lope de Vega con Lincoln, afiliada a la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (FENATRANO), es la única mujer en la entidad. Cada día se levanta entre las 4 y 5 de la mañana, enciende su auto y sale a las calles a cumplir la labor de transportar decenas de pasajeros.
 
Un equipo de DominicanosHoy.com se trasladó a su vivienda y lugar de trabajo para conocer a fondo su historia.
 
-¿Cómo llega usted a conducir un carro público?
 
“Yo siempre he sido una mujer trabajadora, antes de decidirme por este oficio trabajé en muchos otros, desde el comercio hasta las rifa, en este último duré treinta años, pero con el surgimiento de las bancas de apuestas cayó y me quedé sin saber cómo ganarme la vida. Lo único que tenía era un carro que utilizaba para ir a la iglesia y cobrar mis números.
 
“Me vi en una difícil situación porque en este país a las personas de edad no le dan trabajo, por lo que un día decidí arriesgarme y ponerme a conchar. Al principio lo hacía a escondidas en la ruta Máximo Gómez, porque me daba vergüenza; pero, mi hijo quien se oponía a que me dedicara a este oficio y quien también se dedica al transporte público, me dijo que trabajara en la misma ruta que él y así llegué a donde estoy”.
 
-¿Qué tan difícil es laborar en un espacio dominado por hombres?
 
“Algunos de los choferes me tratan medio raro, pero otros lo hacen con mucho amor, me cuidan y protegen, al punto que la ruta que tengo me la regalaron no tuve que comprarla. Sinceramente comencé con un poco de vergüenza, pero ya no, porque todo trabajo es digno y pretendo seguir en ella hasta que el Señor me dé vida”.
 
-¿Qué es lo más difícil de este oficio a su juicio?
 
“Este trabajo es muy desgastante: bregar con gente, grasa, tapones y el candente sol que afecta a la República Dominicana. No es tarea fácil y menos para una mujer, un ejemplo es cuando tengo que hacer mis necesidades fisiológicas, no hay donde y tengo que esperar llegar a casa o visitar la de una sobrina que vive cerca de la ruta”.
 
-¿Háblenos de cómo afectan los combustibles al sector?
 
“Todos estos aumentos nos tienen a punto de la quiebra, porque cuando los combustibles aumentan también lo hacen las piezas y repuestos. Algunos de los compañeros pueden palear la situación porque tienen el subsidio del Bonogas, pero yo no he sido beneficiada”.
 
La madre de familia
 
La señora Nena (como le gusta que la nombren), es madre soltera de dos hijos, uno, natural y otra adoptiva. Logró sacar a su familia adelante sola, como muchas dominicanas. Es abuela de cinco niños y en la actualidad vive con un hijo y tres de sus nietos.
 
El mayor de sus vástagos Johnny Elizalde Calcaño, la define como una madre abnegada y cariñosa que ha dedicado toda su vida a dar lo mejor y brindar amor, confianza y disciplina.
 
“Por el cariño que le tengo me opuse a que se dedicara a esto, pero ella insistió y a mí me quedó apoyarla y protegerla. Nunca podré encontrar otra como ella, es un ser especial y luchador”, expresó Calcaño.
 
Con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada, Felipa Trinidad dice que lo único que lamenta es que su primogénito no realizó una carrera universitaria como ella siempre lo soñó, pese a ese detalle, manifestó que las cosas pasan por algo y hoy en día cuando se queda varada en las calles por daños en su carro es quien llama y va en su auxilio.
 
Al finalizar esta entrevista, exhortó a todas las mujeres que pasan por la difícil situación de levantar sola una familia a confiar en Dios, que él jamás desampara y les recuerda que ningún oficio digno es vergonzoso.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *