El Caribe es tierra de jóvenes

La Habana.- Cuentan hoy que lo dijo el viejo Sócrates: «La juventud está perdida». Desde entonces la frase pasa de boca en boca a través de los siglos y los «perdidos» de otros tiempos la utilizan para denostar contra los de ahora, olvidando que son el futuro de los pueblos.

En el Caribe, donde casi 66 por ciento de la población la integran personas con menos de 30 años de edad, la frase se pronuncia en todas las lenguas y dialectos del área.

Pero hoy la Comunidad del Caribe (Caricom) se preocupa no por cuán perdida está la juventud, sino en los mecanismos que puede utilizar para integrarla a los procesos sociales del área.

«Siempre se cuestiona la orientación de los jóvenes, pero es hora de comprender que ellos son probablemente el recurso más valioso de nuestra región y no un problema a resolver», asegura el director adjunto de la Secretaría de la Caricom, Heather Johnson.

Para este funcionario, los planes de integración de la Comunidad, fundada en 1973, no pueden pensarse hoy sin contar con las nuevas generaciones.

Se afirma la importancia de la integración regional, la recuperación y la integración económicas, pero si no tenemos en cuenta a los jóvenes estamos labrando en el mar, ellos son el futuro de la Comunidad, dijo.

Tal vez por eso, la Caricom aprobó este noviembre un plan de acción para avanzar en un programa regional de juventud, que incluye estrategias educativas, de superación e integración al mecanismo.

«El tratado se dirige principalmente a la formulación de un marco normativo e institucional para garantizar el futuro de los jóvenes, basados en seis objetivos fundamentales», indica la Declaración Final.

Son ellos seguridad, salud y bienestar integral, educación, empoderamiento económico, participación y gobernanza, asociaciones, cultura, identidad y ciudadanía.

«El plan fue diseñado para abordar estratégicamente el desarrollo humano y el potencial de los jóvenes», aseguró la coordinadora del proyecto, Paula Hidalgo-Sanchis, quien añadió que buscará promover además formas innovadoras para capacitarlos en materia de educación.

En ese sentido, los estados miembros pactaron el acceso universal a la enseñanza secundaria para 2016 y la remodelación de las políticas educativas nacionales para 2013.

Asimismo, el establecimiento de programas integrados para el desarrollo de competencias y habilidades empresariales, dentro y fuera de la escuela, centró uno de los puntos fundamentales del programa.

En cuanto a la rama laboral, uno de los temas más candentes de los debates, dadas las actuales condiciones económicas, concertaron establecer mecanismos para garantizar el pleno empleo y un trabajo decente, así como la implementación de políticas a fin de garantizar el acceso de los jóvenes a la tierra.

Como otro de los acuerdos de la reunión, celebrada en Suriname, resultó que el ente regional establecerá un grupo de reflexión, equivalente a una red caribeña para promover el desarrollo juvenil.

Además, coincidieron en la necesidad de fortalecer los departamentos de asuntos de la Juventud en los países miembros del bloque (Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Montserrat y Trinidad y Tobago).

«Debemos entender que estos grupos etarios no son receptores pasivos de ayuda, sino agentes activos del cambio. El futuro de nuestra región está en sus manos», sostuvo Hidalgo-Sanchis.

*Periodista de la Redacción Centroamérica y Caribe de Prensa Latina.

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