Hanoi.- Amen de ser un pintoresco atractivo turístico y cuerno de la abundancia artesana, las aldeas de oficio en Vietnam trabajan por revertir la creciente contaminación en su entorno.
Fuente de empleos, crecimiento económico y preservación de artes manuales milenarias, estas comunas atrajeron por estos días la atención del Parlamento, que aspira a un desarrollo sostenible.
El segundo periodo de sesiones de la décimo tercera legislatura propuso soluciones para los problemas detectados por varios grupos de supervisión que rindió un informe ante la Asamblea Nacional.
Vietnam tiene más de dos mil aldeas de oficios dedicadas a trabajar 11 materiales fundamentalmente: laca, cerámica, encaje, tejido de mimbre y bambu, junco, seda, papel, pinturas, madera y piedra.
Los talleres ocupan espacios de los propios hogares, por ende la contaminación resultante afecta directamente la salud del pueblo, mermando incluso la esperanza de vida en algunas localidades.
En los poblados dedicados a procesar metales, por ejemplo, el 60 por ciento de la población padece enfermedades nerviosas, dérmicas, respiratorias u oncológicas, pero continúan exponiéndose.
Nghiem Vu Khai, viceministro vietnamita de Ciencia y Tecnología, explicó que los ingresos de estas pequeñas empresas familiares son demasiado bajos para dedicarle una parte a la protección ambiental.
A pesar de ello, el Estado ha realizado numerosos programas para el tratamiento de la contaminación en aldeas de oficios como Van, dedicada al vino de arroz, u otras elaboradoras de fideos.
Sin embargo, tras construir plantas de tratamiento de residuales valoradas en miles de millones de dong, las localidades carecían de capital para administrarlas y mantener sus actividades.
En la actualidad, solo el gobierno provincial de Bac Ninh aprobó un proyecto de tratamiento de la contaminación en la aldea Phong Khe, dedicada a fabricar papel y con altos índices de polución.
Otra alternativa planteada por los diputados consiste en mover los talleres a zonas alejadas de las áreas residenciales, aunque de nuevo el déficit de capital obstaculiza esta solución.
Para Vu Quoc Tuan, presidente de la Unión Nacional de Aldeas de Oficio, la solución no está en mover la contaminación a otro lado, sino crear condiciones para tratar los desechos de manera eficiente.