Proyecto aplicable para Navidad

Es costumbre clamar y pedir con frecuencia por la felicidad. La tradición tiene su sentido, pues hablamos del nacimiento del hijo unigénito del Dios creador, del que es la luz del mundo; por ende se entiende como bueno y válido solicitar en grandes los deseos, logros y bienes materiales y espirituales que no poseemos. Ahora debemos apostar a vivir en estabilidad, porque es una condición que permite a las personas actuar con los valores de la prudencia, la justicia y la solidaridad, las cuales calman las agitaciones sociales y las angustias que algunas situaciones nos puedan causar.

A las autoridades del país que apuesten al equilibrio para que el crecimiento económico llegue a los bolsillos de los dominicanos que han perdido la fe. Así cuando escuchen al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial informar con lujo de detalles que nuestra economía es saludable y va en progreso no se sienten burlados o tomados por ignorantes.

Control. Sí, amigos lectores, usen el control en sus actuaciones, ser comedidos para dar, para decir, para gobernar y legislar con equidad. Por falta de control es que hay pocas noticias buenas que celebrar. No lo olviden “la consistencia hace la marca” voy a terminar como empecé con la luz del mundo, su nombre es consistente y nos da oportunidad con todos los errores y defectos.

Haga su esfuerzo y escoja el camino angosto, porque el otro camino, ni ofrece control, estabilidad y menos equilibrio. Aunque no frecuente alguna iglesia determinada, hay que ser justo al celebrar la costumbre milenaria del regocijo de la Navidad.

El siguiente párrafo es cortesía de Jeanesky de la Rosa, una de las secretarias de la empresa Harina del Higuamo. Espero que les agrade como complemento de la columna de hoy.

“Muchas veces nuestro medio y nuestras amistades no son el mejor patrón a imitar, a veces observamos cómo personas que se mantienen en constante pecado y vida adultera, prosperan grandemente. Tengo para decirte que no todo lo que brilla es oro, que tu comportamiento tarde o temprano te pedirá cuentas. Vive sometido a Dios y te aseguro que lo que aparente tormentoso se convertirá en una muy grande recompensa, porque le has creído a Él, pues en su palabra nos dice: No habrá justo desamparado. Si el corazón de un impío no ama a Dios a quien no ve, que será a ti, que te ve. De la abundancia del corazón habla la boca”.

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