El Cairo.- El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) de Egipto encargó hoy al exprimer ministro Kamal Al-Ganzouri formar un nuevo Gobierno, tras la renuncia de Essam Sharaf, forzado por la reciente ola de manifestaciones callejeras.
La televisión estatal egipcia informó que la Junta Militar nombró jefe del Ejecutivo a Al-Ganzouri, cuyo desempeño en ese cargo de 1996 a 1999 durante el mandato de Hosni Mubarak generó reacciones encontradas entre los activistas que protestan en la plaza Tahrir.
El jefe del CSFA, mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, se entrevistó el jueves con Al-Ganzouri para sondear su disposición a asumir la conducción del gabinete en la compleja situación del país, la peor desde el derrocamiento de Mubarak el pasado 11 de febrero.
Según otras fuentes, el nombramiento fue sugerido ayer y el político egipcio había expresado su aceptación «en principio» para constituir un gobierno de salvación nacional.
Para muchos egipcios, el flamante primer ministro no es bueno para un período de transición, que requiere líderes jóvenes y no abuelos, en alusión a sus 78 años de edad.
Asimismo, consideraron que designarlo en esa responsabilidad es una crisis para la revolución (como llaman aquí al levantamiento que derrocó a Mubarak), de ahí que activistas juveniles ratificaron su voluntad de permanecer atrincherados en Tahrir.
Otros egipcios, sin embargo, expresaron satisfacción por el nombramiento de Al-Ganzouri, a quien describieron como un hombre de carácter fuerte, a diferencia de Essam Sharaf, que era manejado fácilmente por el CSFA.
Igualmente, destacaron que es un político que ha estado al margen de escándalos de corrupción, aunque para muchos su relación con Mubarak es el principal obstáculo porque esta segunda revolución quiere una ruptura total con el pasado régimen.
La noticia de su designación se recibió en Tahrir, poco después de los rezos de este mediodía, con gritos de «hurreya, hurreya» (libertad, libertad) y «erhal, erhal» (véte, véte) en alusión a la Junta Militar, a la que exigen acelerar la entrega del poder a una autoridad civil.
Al-Ganzouri asume su responsabilidad a sólo tres días de las primeras elecciones parlamentarias de Egipto, tras la caída de Mubarak, un proceso que la cúpula militar insiste en realizar bajo cualquier circunstancias, pese al ambiente de tensión en el país.
