Centroamérica, región del continente más castigada por la violencia en 2011

Bogotá – Unos 150.000 muertos deja este año la violencia en América, donde la acción del narcotráfico, el crimen organizado y las pandillas mantuvo el tema de la inseguridad como una de las principales preocupaciones de Gobiernos, organismos internacionales y población civil, especialmente en Centroamérica.
 
De hecho, el Observatorio de Seguridad de la Organización de Estados Americanos (OEA), que contabiliza 149.675 homicidios en América hasta hoy, señaló este año al continente como la región más violenta del mundo, con el registro de una persona muerta cada 4 minutos y con cifras por encima del promedio en El Salvador, Honduras, Venezuela, Guatemala y México.
 
Por regiones, según diversas organizaciones, la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) registra actualmente una tasa de muertes violentas por cada 100.000 habitantes de 32,9; en el Caribe es de 22,4 homicidios; y en el TLCAN (Estados Unidos, Canadá y México) desciende el promedio a 7,1.
 
Sin embargo, los datos más alarmantes los tiene Centroamérica, que con una población de 45,7 millones de personas, de los que la mitad vive en pobreza, registra una tasa promedio de 33,3 homicidios por cada 100.000 habitantes, según la ONU, la más alta del mundo.
 
Precisamente, la organización Small Arms Survey alertó hace dos meses que los centroamericanos son los ciudadanos del mundo con más riesgo de morir de manera violenta.
 
Un ejemplo es El Salvador, con un promedio de 12,34 homicidios al día y considerado como uno de los países con mayores índices de violencia del mundo, al igual que Honduras y Guatemala, que conforman el llamado Triángulo Norte de Centroamérica, por donde transita gran parte de la droga con destino a EE.UU.
 
Según la Policía salvadoreña, entre el 1 de enero y el pasado 25 de diciembre el país registró 4.308 homicidios, un 9,3 % más que en 2010, ascenso atribuido por las autoridades a la actividad de pandillas y la venta de droga.
 
En el caso de Honduras, llamada recientemente «la capital mundial del crimen» por el diario estadounidense The Washington Post, se registraron hasta el 15 de diciembre 6.723 muertes violentas, con una tasa de 81,5 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma,
 
Estos datos superan por mucho el límite establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera que un país con más de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes sufre una «epidemia» de violencia.
 
Y, aunque las autoridades aseguran que la violencia se ha reducido, EE.UU. anunció el retiro de miembros del Cuerpo de Paz, que desarrolla proyectos sociales en el país.
 
Mientras Guatemala, cuyo presidente, Álvaro Colom, reconoció este año que el país está asediado por el narcotráfico y tuvo que decretar el «estado de sitio» en algunas regiones para recuperar el control, reportó 5.679 crímenes entre enero y noviembre pasado.
 
Este panorama llevó al Banco Mundial (BM) y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a advertir que la violencia podría llegar a reducir el producto interno bruto (PIB) de Centroamérica en un 8 %.
 
En 2011 el flagelo del tráfico de drogas también siguió sacudiendo a México, donde la ola de violencia dejó este año 12.182 muertos, un 5,17 % más que en 2010, según el diario Reforma.
 
Este país, que, además, fue por segundo año consecutivo el más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, según la ONG Campaña Emblema de Prensa (CEP), registró de diciembre de 2006 a diciembre de 2010 34.612 asesinatos vinculados a la violencia generada por el crimen organizado, de acuerdo con datos oficiales.
 
En tanto, Venezuela cerrará 2011 como «el año más violento de la historia nacional», con 19.336 personas asesinadas (un promedio de 53 homicidios al día), según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), que denunció una «impunidad completa» en el país.
 
El ministro del Interior, Tarek El Aissami, ya había admitido en febrero que la tasa de homicidios en Venezuela es de 48 por cada 100.000 habitantes, por encima de la media de América Latina.
 
En Colombia, un informe de la Policía Nacional señala que hasta el 26 de diciembre se presentaron 13.520 muertes violentas, lo que constituye la cifra más baja de los últimos 27 años.
 
En cuanto al secuestro se registraron 258 casos, frente a 282 de todo el año 2010.
 
Tras evaluar el periodo 2004-2009, Small Arms Survey dijo que países como Colombia y Brasil, pese a seguir teniendo unos niveles muy altos de muertes violentas (49 por cada 100.000 habitantes y 27 por cada 100.000 habitantes, respectivamente), han registrado «una tendencia a la baja».
 
Entre tanto, en el área del Caribe destacó el caso de Puerto Rico, donde, con 1.130 muertes violentas, 2011 se constituyó en el peor año desde que existen registros estadísticos en la Policía.
 
En respuesta a este panorama, Guatemala acogió este año la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, que concluyó con la promesa de apoyos de países y organismos por unos 2.000 millones de dólares para financiar planes de combate al crimen organizado y el narcotráfico en la región.
 
Mientras la OEA centró en el tema de la violencia su 41 Asamblea General, celebrada en junio pasado en El Salvador y en la que el organismo se comprometió a «continuar sus esfuerzos para fortalecer la seguridad ciudadana» en el continente, para lo que ordenó diseñar un «plan de acción» que será presentado en Bolivia en junio de 2012.
 
Dicho plan, según se ha adelantado, estará enfocado en la prevención, rehabilitación a víctimas y legislación para combatir el tráfico ilícito de armas, la trata de personas, el narcotráfico, el lavado de activos, la corrupción, el terrorismo, el secuestro, las pandillas y los delitos cibernéticos.

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