París.- El primer ministro francés, François Fillon, anunció que su país terminó el pasado año con un déficit público inferior al que se habían fijado como objetivo ante sus socios europeos, el 5,7 % del Producto Interior Bruto (PIB).
Fillon, a partir de cifras todavía provisionales, señaló que la administración del Estado consiguió finalizar el ejercicio con unos números rojos inferiores en unos 4.000 millones de euros a los de la última previsión del Ejecutivo.
Eso significa que el «déficit público para 2011 será muy probablemente inferior al 5,7 % del PIB al que nos habíamos comprometido», destacó en un discurso de felicitación del Año Nuevo a la prensa.
Insistió en que el desafío para 2012 es «seguir reduciendo nuestro déficit y prepararnos a cualquier nueva medida eventual», en un claro mensaje a los mercados en un momento en que se teme que Francia pueda perder en las próximas semanas la máxima nota de las agencias de calificación, la «triple A».
«El Gobierno ha hecho de la adaptación permanente su regla de comportamiento. Cuando el paisaje cambia y constatamos un desvío en nuestra trayectoria, ajustamos nuestros parámetros presupuestarios y tomamos las medidas que garanticen el cumplimiento de nuestros compromisos», afirmó.
En un tono claramente electoral, reprochó al candidato socialista a la presidencia de Francia, François Hollande, la «indefinición absoluta» sobra sus planes para reducir el agujero de las finanzas públicas.
«Los socialistas no se atreven a tocar los gastos del Estado, que constituyen sin embargo nuestro único verdadero margen de maniobra» e incluso «en todas sus promesas demuestran que aumentarán esos gastos», argumentó, tras haber defendido las reformas que ha llevado a cabo su Ejecutivo desde que entró en funciones en 2007. EFE